Dos rasgos me parecen especialmente destacables en la situación en que, tras dos intensos años de proceso independentista, se encuentra ahora Cataluña: por un lado, es percibida —y de forma cada vez más generalizada— como desastrosa; por otro, los principales actores implicados (por activa o por pasiva) en el desastre, es decir, el Govern y el…