Todos somos irrepetibles, especiales y únicos. Nadie lo pone en duda. Pero también, cómo no, somos generalizables, en el sentido de que compartimos ideas, formas de vida, identidades que son comunes y recurrentes. La lectura de las encuestas, en algunas ocasiones, desenfoca esta paradoja y nos presenta agregados de opiniones como si estos fueran cuerpos homogéneos y sólidos, cuando en realidad contienen un alto grado de diversidad y complejidad.

Cada una de las 132.000 entrevistas que Metroscopia ha realizado este año, es genuina. Lo es, y no solo por el tipo de repuestas, sino por la propia tonalidad que se recoge en cada una de ellas, por las motivaciones que encierra o incluso por los comentarios que se cuelan entre pregunta y pregunta… Todo ese material de calidad queda inevitablemente reducido a un número, a una frecuencia. La cantidad vence a la cualidad, precisamente porque ese es el objetivo. Pero intentemos poner el acento en la particularidad, aunque solo sea un momento y aunque metodológicamente sea endeble. Confiemos en que un énfasis en lo peculiar nos permita, por qué no, revelar también ciertos rasgos de generalidad.

Permítanme presentarles a cuatro votantes. Son anónimos, pero cercanos. Quizá se vean identificados o los reconozcan inmediatamente en su día a día, en una velada familiar, en su puesto de trabajo o en el bar que hace esquina. Son notablemente diferentes y, aun así, pueden ser reconocibles. Pero, ¿por qué estas cuatro personas y no otras? La decisión, comprenderán, es discrecional, aunque puestos a justificar, diría que han sido cuatro los criterios utilizados para la selección: que fueran dos hombres y dos mujeres, que la fidelidad que muestran por el partido al que votan fuera alta, que sus características sociodemográficas coincidan con las más destacadas del conjunto de votantes de su partido y que el lugar donde residen se corresponda con una de las regiones donde la formación por la que votaron ha obtenido resultados remarcables el 26J.

 

Votante 1: Hombre, 66 años, vota a PSOE en Granada capital.

Votó al PSOE el 20D, repitió el 26J y volvería hacerlo si hubiera de nuevo elecciones. Se considera de izquierdas, ubicándose en el 3 dentro la escala ideológica 0-10 (0, extrema izquierda y 10, extrema derecha). Tiene estudios universitarios medios (de diplomatura) y actualmente está jubilado.

A su modo de ver, la situación política actual de España no es mala. Si le dan a elegir preferiría un sistema bipartidista, aunque no es partidario de que vuelvan las mayorías absolutas. ¿Organización territorial? Optaría por que el Estado autonómico actual se quede como está. Un referéndum en Cataluña, a su modo de ver, sería un desacierto.

Respecto al modelo de Estado, antepondría la continuación de la Monarquía con Felipe VI al frente a una República presidida por una figura pública relevante.

En materia religiosa se define no creyente y la separación actual entre la Iglesia y el Estado en España le parece insuficiente.

No cree que la corrupción sea sistémica, sino un problema de comportamientos individuales.

¿Aprueba o suspende por su actuación política a Mariano Rajoy? Suspende.

¿Y a Albert Rivera? Aprueba.

¿Y a Pablo Iglesias? Suspende.

¿Y a Pedro Sánchez? Prefiere no pronunciarse.

Si tuviera que decir un solo partido al que nunca, ni remotamente, se plantearía votar, este sería Podemos.

 

Votante 2: Mujer, 30 años, votante de Podemos en Madrid capital.

Votó a Podemos el 20D, el 26J y volvería hacerlo ahora si se repitieran las elecciones generales. Se ubica en un 2 en la escala ideológica 0-10. Con estudios universitarios de licenciatura o tercer grado. Actualmente trabaja.

Opina que la situación política actual de España es muy mala y sus expectativas al respecto son que, probablemente, empeorará en los meses por venir. El actual sistema multipartidista le parece preferible al bipartidismo y reniega de las mayorías absolutas.

Le gustaría que hubiera un cambio en la organización territorial del Estado español, que permitiera recentralizar todas las competencias en el Gobierno central y que desaparecieran las autonomías. No obstante, entiende que la mejor manera de resolver el problema entre Cataluña y España sería celebrar un referéndum para que la ciudadanía catalana decida si quiere o no seguir formando parte de España. Votaría por una República como modelo de Estado en una hipotética consulta al respecto.

No es creyente y la separación entre la Iglesia y el Estado la considera insuficiente.

Pablo Iglesias es el único líder que merece su aprobación por su actuación política. Suspende a Rajoy, Rivera y Sánchez.

La corrupción, un problema sistémico.

Ciudadanos, el partido que le genera mayor rechazo. Nunca lo votaría.

 

Votante 3: Mujer, 34 años, votante de Ciudadanos en Murcia capital.

Votó a Ciudadanos el 20D, el 26J y lo volvería a hacer si se repitieran las elecciones. Se ubica en el punto 7 de la escala ideológica 0-10. Con estudios universitarios superiores. Actualmente trabaja.

Para ella, la situación política de España en estos momentos es muy mala y cree que continuará en los próximos meses igual de mal. Su sistema de partidos preferido es el bipartidismo y, si le dan a elegir, le gustaría que Ciudadanos aspirara a la mayoría absoluta.

Elegiría una configuración territorial de un Estado sin autonomías, en el que el Gobierno central tenga todas las competencias. La Monarquía actual le parece el modelo preferible. No está de acuerdo con que un referéndum en Cataluña sea la mejor manera de resolver el problema entre esta Comunidad Autónoma y el Estado.

Se declara católica no practicante y la separación Iglesia-Estado que existe actualmente en España le parece la más adecuada.

El problema de la corrupción la asocia al sistema y no a conductas individuales.

Aprueba la actuación política de Mariano Rajoy y Albert Rivera. Suspende la de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

Podemos sería el partido al que nunca otorgaría su voto.

 

Votante 4: Hombre, 72 años, votante del PP en Mondoñedo (Lugo).

Votó al PP el 20D, también el 26J y repetiría de nuevo si las elecciones se volvieran a celebrar. Ideológicamente se ubica en la media el votante del PP: un 6 en la escala 0-10. Alcanzó estudios universitarios medios y actualmente se encuentra jubilado.

Califica como buena la situación política actual y cree que en los próximos meses mejorará. No parece convencerle el actual sistema multipartidista y preferiría volver a un sistema de dos grandes partidos. Si fuera posible, le gustaría que el PP volviera a disfrutar de una mayoría absoluta.

Respalda el actual Estado de las autonomías, aunque estaría de acuerdo con que estas tuvieran menos competencias de las que ahora disponen. Un referéndum en Cataluña no le parecería la solución al problema. Daría continuidad a la Monarquía de Felipe VI antes que instaurar una República en España.

Se considera católico practicante y entiende que la actual separación Iglesia-Estado es la adecuada.

Aprueba la actuación política de Mariano Rajoy y Albert Rivera. Suspende la de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

¿La corrupción? En conjunto, es un problema asociado al comportamiento individual de determinadas personas.

El partido al que no votaría nunca en ningún caso sería Podemos.