1.- Empate técnico… pero con una leve ventaja socialista

Quedan tres meses para la celebración de las próximas elecciones generales —el 20 de diciembre parece ser, finalmente, la fecha elegida por el Presidente— pero si éstas tuvieran lugar ahora de manera inmediata el PSOE sería el partido más votado con un 24.6% de los votos válidos, situándose 1.2 puntos por encima del PP (que obtendría un 23.4%). Lo ajustado de este resultado permite hablar, en realidad, de un empate técnico si bien es la segunda oleada consecutiva del Barómetro de Clima Social en que los socialistas superan a los populares (y, en esta ocasión, por una distancia algo superior a la del pasado mes de agosto).

Tanto socialistas como, sobre todo, populares obtendrían en estos momentos un resultado peor al logrado en las elecciones generales de 2011. El PSOE perdería 4.1 puntos con respecto a hace cuatro años (cuando obtuvo su peor resultado histórico: 28.7%) y el PP —tras su mejor resultado histórico en aquellas elecciones: 44.6%— perdería ahora 21.2 puntos. Socialistas y populares comparten, hoy por hoy, una fidelidad de voto similar: 48% y 53% respectivamente. La mayor fuga de votos del PSOE (20%) se dirige a Podemos mientras que quienes abandonan las filas del PP lo hacen, sobre todo, en dirección a Ciudadanos (21%).

Así, el descenso de los dos partidos que han sustentado el Gobierno en los últimos decenios tiene que ver, en gran medida, con la presencia en estas próximas elecciones generales de los dos partidos emergentes: Podemos y de Ciudadanos.

2.- Cuatripartidismo en dos niveles

La estimación de voto para los dos partidos emergentes es similar a la del mes pasado: Podemos lograría ahora un 18.6% de los votos válidos (cinco décimas más que en agosto) y Ciudadanos 16.1% (apenas una décima más). Si mañana fueran las elecciones todo parece indicar que bien el PSOE bien el PP volverían a ser los partidos llamados a formar Gobierno. Pero para ello necesitarían muy probablemente el apoyo de al menos una de estas dos formaciones políticas que se estrenan en unos comicios legislativos.

Nunca antes en España cuatro partidos de ámbito nacional habían estado tan próximos en los sondeos electores. Hoy por hoy, la distancia que separa en la estimación de voto al primero (el PSOE) del cuarto partido (Ciudadanos) es de 8.5 puntos cuando en las elecciones generales de 2011 la diferencia entre el ganador (el PP) y el cuarto (UPyD) fue de 39.9 puntos.

En todo caso, el resultado estimado en esta oleada es el mejor dato para el bipartidismo desde la oleada de noviembre de 2014. La suma de los porcentajes que obtendrían ahora el PSOE y el PP sigue por debajo del 50% (48%), mientras que la suma de los dos partidos emergentes se quedaría en un 34.7%. Podemos sigue superando, por poco, a Ciudadanos (18.6% frente a 16.1%) y se sitúa como tercera fuerza política en el conjunto de España.

3.- Izquierda Unida aguanta, UPyD tiende a la desaparición

A pesar de que Podemos consigue atraer a una importante parte del electorado de IU, la coalición rojiverde lograría resistir el embate. Obtendría ahora —cuando todavía se desconoce si IU se acabará integrando en una candidatura única de izquierdas y qué partidos integrarían esta— un 5% de los votos, 1.9 puntos menos que en 2011. Por su parte, UPyD no aguantaría la presencia de Ciudadanos y perdería la competencia por los votos del centro derecha. Del 4.7% de los votos logrados en 2011 conseguiría ahora solo un 0.9% que le conduciría a la irrelevancia política.

4.- Participación

La participación electoral estimada, hoy por hoy, se sitúan en el entorno del 73% (en 2011 votó un 71.7%). El porcentaje de participación calculados sobre el Censo de Españoles Residentes (CER), esto es, excluyendo a los residentes ausentes.

 

Ficha Técnica: Sondeo efectuado mediante entrevistas telefónicas a una muestra nacional de personas mayores de 18 años. Se han completado 1.800 entrevistas, estratificadas por la intersección hábitat/Comunidad Autónoma y distribuidas de manera proporcional al total de cada región, con cuotas de sexo y edad aplicadas a la unidad última (persona entrevistada). Partiendo de los criterios del muestreo aleatorio simple, para un nivel de confianza del 95.5% (que es el habitualmente adoptado) y en la hipótesis más desfavorable de máxima indeterminación (p=q=50), el margen de error de los datos referidos al total de la muestra es de ± 2.4 puntos. La recogida de información y el tratamiento de la misma han sido llevados a cabo íntegramente en Metroscopia. Fecha de realización del trabajo de campo: del 7 al 11 de septiembre de 2015