“Con tanta información demoscópica como ahora existe, resulta inexplicable que los partidos propendan a escuchar casi únicamente a sus cuadros y militantes y apenas se esfuercen en oír la voz de quienes les votan”. Esta afirmación que suena tan actual, forma parte de un artículo que escribí el 1 de diciembre de 2013, junto a José Juan Toharia, para EL PAÍS.

En aquel momento, —mitad de la X legislatura— Podemos no existía como partido y la actividad política de Ciudadanos seguía circunscrita, casi exclusivamente, a Cataluña. Pero el bipartidismo representado por el PP y el PSOE empezaba a dar claros signos de agotamiento que IU y UPyD (los otros dos partidos de ámbito nacional) no lograban capitalizar plenamente y que hacían prever la necesidad de acuerdos y pactos políticos para poder gobernar tras las siguientes elecciones generales. Algo que, por otro lado, venían reclamando con insistencia los ciudadanos sondeo tras sondeo desde tiempo atrás.

Transcurridos dos años y medio, aquel artículo sigue vigente. El pasado 20 de diciembre se celebraron las elecciones generales que confirmaron la debilidad —si no el fin— del bipartidismo y el paso a un multipartidismo competitivo. Los resultados de esos comicios hacían necesarios —“por fin”, pensaron muchos españoles— los acuerdos y pactos entre varias formaciones políticas para poder formar Gobierno. Y sin embargo, ni los partidos ni sus líderes han sido capaces de hacerlo —o no han querido— escudándose, la mayoría de ellos, en unas líneas rojas infranqueables que, en algunos casos, han querido refrendar consultando a sus militantes y/o sus simpatizantes.

Siguen sin querer escuchar la voz de quienes les votan. Si lo hicieran, sabrían que la amplia mayoría de los españoles —tres de cada cuatro— considera negativos para la democracia los vetos que se autoimponen algunos partidos y que les impiden negociar o llegar a acuerdos con otras formaciones políticas.

La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a No sabe / No contesta.

La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a No sabe / No contesta.

Y sabrían también que siete de cada diez ciudadanos dan total libertad al partido al que votan para que decida libremente los posibles pactos y coaliciones de Gobierno.

La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a No sabe / No contesta.

La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a No sabe / No contesta.

De una u otra manera el escenario multipartidista va a continuar tras las próximas elecciones del 26J según la última estimación electoral de Metroscopia. Los pactos y acuerdos volverán a ser necesarios para formar Gobierno.

¿Seguirán los partidos ignorando a sus votantes?

 

FICHA TÉCNICA: Sondeo efectuado mediante entrevistas telefónicas a una muestra nacional de personas mayores de 18 años. Se han completado 1.200 entrevistas, estratificadas por la intersección hábitat/Comunidad Autónoma y distribuidas de manera proporcional al total de cada región, con cuotas de sexo y edad aplicadas a la unidad última (persona entrevistada). Partiendo de los criterios del muestreo aleatorio simple, para un nivel de confianza del 95.5% (que es el habitualmente adoptado) y en la hipótesis más desfavorable de máxima indeterminación (p=q=50), el margen de error de los datos referidos al total de la muestra es de ± 2.9 puntos. La recogida de información y el tratamiento de la misma han sido llevados a cabo íntegramente en Metroscopia. Fecha de realización del trabajo de campo: entre los días 3 y 6 de mayo de 2016.