La fotografía electoral del Barómetro de Clima Social de noviembre —cuando quedan menos de dos meses para la celebración de las próximas elecciones generales— muestra, como en oleadas anteriores, prácticamente un empate entre los dos partidos que se sitúan en las primeras posiciones. Con una novedad: entre ellos no se encuentra el PSOE.

Si las elecciones tuvieran lugar mañana, el PP sería el partido más votado con un 23.5% de los votos válidos, 21.1 puntos menos que los logrados en los comicios de 2011. A solo un punto de distancia se situaría —y aquí reside la novedad— Ciudadanos, que con el 22.5% de los votos se situaría medio punto por delante de los socialistas (que obtendrían un 21.0%, 7.7 puntos menos que hace cuatro años). Podemos vuelve a ocupar la cuarta posición si bien ahora acercándose a los puestos de cabeza. Obtendría un 17.0%, 2.9 puntos más que hace un mes. IU no solo resiste, obtiene con un 6,3% su mejor resultado en siete meses. La participación estimada se eleva al 77%, muy por encima del 71,7% de las elecciones de 2011.

Estos resultados están en consonancia con las preferencias de los electores: PP, Ciudadanos y PSOE quedan empatados cuando se les pregunta a los españoles qué partido les gustaría más que ganaran las elecciones (18 % cada uno).

Cuadro 4

La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a No sabe / No contesta. * Respuesta espontánea, esta alternativa no se ofrecía en la entrevista.

Ahora bien, son más los españoles que preferirían que el próximo presidente del Gobierno fuera Albert Rivera (22 %) antes que Mariano Rajoy (17 %), Pedro Sánchez (16 %) o Pablo Iglesias (14 %). Una preferencia que encaja a la perfección con la imagen que tienen del líder de Ciudadanos. En efecto, Rivera es el único de los candidatos sometidos a evaluación en este sondeo que obtiene un saldo evaluativo positivo (son más quienes aprueban su labor política que quienes la desaprueban): +17 puntos.

Cuadro 5

La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a No sabe / No contesta. * Respuesta espontánea, estas alternativas no se ofrecía en la entrevista.

Es, además, el candidato que obtiene un mejor saldo evaluativo entre sus potenciales votantes (+90 puntos, frente al +79 que consigue Rajoy entre los potenciales votantes populares, el +74 de Iglesias entre los de Podemos y el +66 de Sánchez entre los socialistas). Además, logra saldos positivos entre los potenciales votantes del PP (+40) y del PSOE (+17), algo que no logran ni Mariano Rajoy ni Pedro Sánchez entre los potenciales votantes de Ciudadanos (entre quienes obtienen saldos negativos: -41 y -30 puntos respectivamente).

Las figuras públicas sometidas a evaluación aparecen ordenadas de mayor a menor saldo aprobatorio ciudadano; en las entrevistas fueron mencionados de forma rotatoria. No se ha incluido el saldo evaluativo entre los potenciales votantes de IU ya que no tiene una base suficientemente representativa.

Las figuras públicas sometidas a evaluación aparecen ordenadas de mayor a menor saldo aprobatorio ciudadano; en las entrevistas fueron mencionados de forma rotatoria.

Rivera es el único líder que logra un saldo evaluativo positivo entre los electores que se ubican en el centro ideológico (quienes se posicionan en el 5 dentro de la escala 0-10 en la que el 0 equivale a una posición de extrema izquierda y el 10 a una de extrema derecha): +31 puntos. Y su saldo supera al que obtiene Rajoy entre quienes se sitúan en el centro derecha (+48 frente a +16) y al que obtiene Sánchez entre quienes se ubican en el centro izquierda (+11 frente a -18).

Y en el caso de que ni PP ni PSOE gobernasen en España tras las elecciones del próximo 20 de diciembre —algo que, por otro lado, un 69 % de españoles cree que sería bueno para nuestro país— la preferencia de la clara mayoría sería que Ciudadanos, con Albert Rivera de Presidente, estuviera al frente del país. Un 26 % preferiría, sin embargo, un Gobierno de Podemos presidido por Pablo Iglesias.

Cuadro 6

La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a No sabe / No contesta.

Cuadro 7

La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a No sabe / No contesta. * Respuesta espontánea, esta alternativa no se ofrecía en la entrevista.

Con estos resultados (y sobre la base de la información recogida por Metroscopia en diferentes provincias y regiones españolas a lo largo del último mes) cabe intentar una simulación, tentativa y aproximada, del reparto de escaños a que los mismos podrían dar lugar. Este reparto tiene tan solo carácter orientativo. Está calculado a partir de datos —referidos a cada circunscripción electoral—  obtenidos en distintos momentos de un período, como el actual, tan lleno de factores y circunstancias susceptibles de reorientar en alguna medida los alineamientos electorales. Representan un intento de traducir en número de diputados la distribución de votos estimada en este concreto momento: ni prefigura ni pronostica el resultado final del 20D.

Cuadro 1

La estimación para la distribución de escaños se ha realizado en base a 18.400 entrevistas telefónicas a una muestra nacional a personas mayores de 18 años. La recogida de información y el tratamiento de la misma han sido llevados a cabo íntegramente en Metroscopia.

Con estas cautelas, la estimación del reparto de fuerzas en el nuevo Parlamento español arroja cifras muy cercanas para los tres principales partidos. El PP, con 93-100 escaños, sería la principal fuerza en el Congreso, seguido de cerca por el PSOE que obtendría entre 88 y 98 escaños. Ciudadanos, pese a ser, hoy por hoy, la segunda fuerza en votos, quedaría en tercer lugar en cuanto a escaños con 72-84. Esto se explica porque el sistema electoral español (con 52 circunscripciones en las que se reparte un número muy desigual de escaños) prima a aquellas fuerzas cuyos apoyos electorales están más homogéneamente repartidas a lo largo del todo el territorio nacional. En estas últimas semanas, los datos disponibles indican que Ciudadanos ha ido progresivamente ganando en transversalidad, y no cabe excluir que de aquí a la fecha electoral un mayor  grado de implantación en el territorio nacional pueda acrecentar su número de escaños, a expensas de las restantes fuerzas nacionales.

Los restantes partidos de implantación nacional (Podemos -42/46- e IU -5-) se verían penalizados por el sistema electoral, al existir por encima de ellos tres con un número de votos muy cercano. Esto no les permitiría conseguir un número de diputados proporcional a su fuerza real en votos. Así, por ejemplo, IU, con solo seis décimas menos en voto que en 2011 conseguiría menos de la mitad de los diputados ganados entonces.

 Escaños
Ficha técnica de la encuesta.- Sondeo efectuado mediante entrevistas telefónicas a una muestra nacional de personas mayores de 18 años. Se han completado 1.400 entrevistas, estratificadas por la intersección hábitat/Comunidad Autónoma y distribuidas de manera proporcional al total de cada región, con cuotas de sexo y edad aplicadas a la unidad última (persona entrevistada). Partiendo de los criterios del muestreo aleatorio simple, para un nivel de confianza del 95.5% (que es el habitualmente adoptado) y en la hipótesis más desfavorable de máxima indeterminación (p=q=50), el margen de error de los datos referidos al total de la muestra es de ± 2.7 puntos. La recogida de información y el tratamiento de la misma han sido llevados a cabo íntegramente en Metroscopia. Fecha de realización del trabajo de campo: del 26 al 28 de octubre de 2015.