El nuevo año comienza como terminó el anterior en lo que respecta al clima de opinión política, con una abrumadora mayoría de ciudadanos —89 %, el porcentaje más elevado de las últimas décadas— que califica negativamente la actual situación política de nuestro país. El Gobierno sigue acumulando críticas mayoritarias de ciudadanos que consideran que el Ejecutivo no está sabiendo hacer frente de forma adecuada a la situación económica (74 %) y de que va improvisando sobre la marcha según vienen las cosas (68 %). No debe por tanto resultar extraño que tres de cada cuatro españoles (76 %) afirme tener una imagen negativa del actual Gobierno. El balance entre quienes aprueban la labor del Presidente Rajoy y quienes la desaprueban es de -53 puntos, el peor desde que el líder popular llegó a la Moncloa, y a un 84 % le sigue inspirando poca o ninguna confianza (incluyendo a un 54 % de sus propios votantes). En la evaluación sobre su labor política, todos los Ministros del actual Gabinete presidencial obtienen un balance negativo (son más quienes la desaprueban que quienes la aprueban) y, en la mayoría de los casos, peor que el logrado en la última oleada del pasado diciembre. El descenso más pronunciado en esta ocasión es el de la ministra de Trabajo, Fátima Báñez, que de un saldo de -38 puntos pasa a otro de -50, lo que la sitúa en este ranking solo por delante del ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert(-56).

Así, en el caso de que ahora se celebrasen unas elecciones generales —en las que la participación estimada estaría entre el 60 % y el 62 %, es decir, entre 10 y 12 puntos inferior a la de 2011— el PP obtendría el 29.8 % de los votos: casi 15 puntos menos que los que logró en los últimos comicios (y un punto y medio inferior a la estimación del pasado diciembre). Se ha producido un evidente desapego de los electores del PP: en estos momentos, solo un 45 % de quienes le votaron en 2011 volvería a hacerlo a ahora. Es el porcentaje de fidelidad más bajo que los populares han registrado en, al menos, los últimos 10 años. Esta aparente desmovilización del electorado popular no es capitalizada por el PSOE ya que solo un 2 % de  los votantes populares afirma que ahora daría su voto a este partido: en números absolutos esto equivaldría a unos 200.000 votantes, una cifra baja si se tiene en cuenta que, tras los comicios de 2011, los análisis postelectorales indicaban que al menos 1.200.000 antiguos votantes socialistas habían optado por Rajoy. En todo caso, la estimación del resultado electoral del PSOE en unas hipotéticas elecciones generales que se celebraran ahora es algo mejor que la de la oleada de diciembre: obtendría ahora un 23.3 % de los votos, resultado, eso sí, todavía lejos del conseguido en 2011. La fidelidad de su electorado es similar a la de los populares (42 %) y su líder, Alfredo Pérez Rubalcaba, sigue sin mejorar su evaluación (ni entre el conjunto de los ciudadanos ni entre sus votantes).

Son los otros dos partidos de ámbito nacional, IU y UPyD, los que se siguen beneficiando del desinfle de populares y socialistas. Por un lado, la coalición rojiverde cuenta con la mayor fidelidad de voto de los cuatro partidos (61 %) y lograría atraer a un 11% de votantes del ya mermado caladero socialista. Lograría ahora un 15.6 % de los votos, 8.7 puntos más que en 2011. La labor opositora de su líder, Cayo Lara, logra un saldo positivo entre los votantes de esta formación: +33 puntos (entre el conjunto de la ciudadanía, por el contrario, obtiene un saldo negativo de -40 puntos). Por otro lado, UPyD —con una fidelidad del 55 %— lograría atraer a un 7 % de votantes populares y obtendría un 10.1 % de los votos (frente al 4.7 % logrado en 2011). De los cuatro líderes, Rosa Díez es la que cuenta con una mejor evaluación entre el propio electorado, con un balance a su gestión opositora de +43 puntos. Entre el conjunto de la ciudadanía este balance se vuelve negativo (-28 puntos), si bien es el menos malo de todos.

Estimación

Clima Político enero 2013

INTENCIÓN DIRECTA DE VOTO

La intención directa de voto equivale a la voz de la calle. Es lo que los españoles responden de forma directa y espontánea cuando se les pregunta por su comportamiento electoral más probable. Es un dato clave para captar el estado de opinión predominante, pero debe ser interpretado con cautela pues no siempre refleja todo lo que los electores piensan, sino sólo lo que deciden revelar al ser preguntados. Distintos factores de coacción ambiental hacen que la verbalización de las distintas opciones ideológicas (su probabilidad de ser expresadas de forma espontánea y natural) no sea siempre la misma. La intención directa de voto (UDV) es, así, sometida a una serie de procesos de ajuste (a partir, fundamentalmente, del recuerdo de voto, de la fidelidad de voto, de la tasa de participación estimada, de la valoración  por cada grupo de votantes de la gestión de cada partido y de sus líderes y de otros datos complementarios proporcionados por el sondeo sobre el estado de ánimo general de las personas entrevistadas) que permitan estimar cuál es, en esas circunstancias, el resultado más probablemente esperable. Obviamente, a partir de una misma IDV sería posible, utilizando otros criterios analíticos e interpretativos, obtener estimaciones de resultado electoral no necesariamente coincidentes con la que aquí se ofrece. La estimación de voto probable, por tanto, no es ya un dato directamente conseguido de la ciudadanía, sino una interpretación de sus declaraciones realizada a partir de unos supuestos determinados (lo que se conoce como “cocina electoral”). Aunque con frecuencia, por un uso descuidado, se confunda intención directa de voto y voto probable estimado, en realidad son cosas distintas. Una intención directa de voto muy elevada puede terminar, tras ser procesada, en una estimación de voto probable más reducida, o a la inversa. La IDV se compara con el resultado real que cada partido obtuvo sobre el Censo de españoles residentes (CER). Por su parte, los datos de voto estimado se comparan con el resultado real de cada partido sobre el total de votos válidos.

En esta oleada del Clima Social correspondiente al mes de enero de 2013 la intención directa de voto es la siguiente:

IDV Enero 2013
Ficha Técnica: encuesta efectuada mediante entrevistas telefónicas a una muestra nacional de personas mayores de 18 años. Se han completado 1.000 entrevistas, estratificadas por la intersección hábitat/Comunidad Autónoma y distribuidas de manera proporcional al total de la región, con cuotas de sexo y edad aplicadas a la unidad última (persona entrevistada). Partiendo de los criterios del muestreo aleatorio simple, para un nivel de confianza del 95.5% (que es el habitualmente adoptado) y en la hipótesis más desfavorable de máxima indeterminación (p=q=50), el margen de error de los datos referidos al total de la muestra es de ± 3.2 puntos. La recogida de información y el tratamiento de la misma han sido llevados a cabo íntegramente en Metroscopia. FECHA DE REALIZACIÓN DEL TRABAJO DE CAMPO: 9 y 10 de enero de 2013.

En twitter @JPFerrandiz

El País