El anteproyecto de reforma de la vigente ley del aborto da lugar a un vuelco electoral

El PSOE ganaría ahora unas hipotéticas nuevas elecciones que se celebrasen de manera inmediata en España con una ventaja sobre el PP de 1.5 puntos: 33.5 % frente a 32.0 %. Un auténtico vuelco electoral teniendo en cuenta que en los comicios de 2011 los populares superaron por 16 puntos a los socialistas (44.6 % frente a 28.7 %). El PSOE mejoraría, así, en casi 5 puntos su actual porcentaje de voto (es, además, su mejor dato estimado desde que tuvieron lugar aquellas elecciones) y el PP perdería casi 13 puntos. La participación estimada se sitúa en torno al 65 %, casi siete puntos inferior que la de 2011.

PP y PSOE cuentan con una fidelidad de voto muy baja e, incluso, la de los socialistas supera por tres puntos a la de los populares: 41 % frente a 44 %. Entre los votantes del PP prevalecen los abstencionistas (un 20 % dice que no votaría si hubiera ahora elecciones) y entre los del PSOE los indecisos (un 23 % duda de si votaría o a quién hacerlo).

Es la segunda vez desde las elecciones de 2011 que los socialistas logran adelantar a los populares en el Barómetro. En la oleada de septiembre del año pasado el PSOE se situó cuatro décimas por delante del PP como consecuencia, tras las actuaciones judiciales en el caso Bárcenas del mes de agosto. Ahora, la reforma de la vigente ley del aborto impulsada por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, parece ser la principal responsable del hundimiento del PP.

Leve mejoría de la todavía mayoritaria percepción negativa sobre la situación económica

El resultado ahora estimado resulta especialmente significativo, además, porque se produce en un contexto en el que la percepción negativa sobre la situación económica de nuestro país tiende a suavizarse. Con respecto a la oleada de diciembre:

• disminuye cuatro puntos el porcentaje de españoles que consideran mala la situación económica de nuestro país;
• aumenta ocho puntos el de quienes piensan que en los próximos meses la economía de España mejorará;
• aumenta seis puntos el de quienes definen como buena su economía familiar;
• aumenta ocho puntos el de quienes creen que ya está próximo el momento en el que el paro dejará de crecer,
• y se amplia la ya amplia mayoría (71 %, ocho puntos más que en octubre pasado) que opina que la economía española ya ha tocado fondo y que a partir de ahora empezará a mejorar.

En todo caso, siguen siendo abrumadores los porcentajes de españoles que:

• califican negativamente la situación de la economía nacional (89 %),
• que piensan que en los próximos meses esta situación seguirá igual o incluso empeorará (68 %),
• que creen que la recuperación va a ser lenta (64 %),
• y que opinan que el paro va a seguir igual de alto que hasta ahora o incluso algo más (65 %).

El Gobierno no mejora su imagen

Sigue predominando la crítica y el recelo frente al Gobierno:

• un 75% de los ciudadanos considera que el Gobierno no está sabiendo hacer frente a la situación económica de manera adecuada (también lo piensa un 44 % de los votantes del PP);
• un 71 % cree que el Gobierno improvisa sobre la marcha (49 % el electorado popular ).
• Además, el presidente Rajoy es desaprobado por tres de cada cuatro españoles (75 %) y por la de la mitad de su electorado (53 % frente a 43 %).

Todos los ministros del actual Gabinete siguen registrando un elevado saldo negativo en la evaluación de su gestión (es decir, son claramente más los españoles que desaprueban su gestión que quienes la aprueban). Tres ministros destacan por su importante caída de imagen con respecto a la oleada de diciembre: el de Industria, José Manuel Soria (de un saldo negativo de -33 puntos pasa a uno de -48), el del Interior, Jorge Fernández Díaz (de -46 puntos pasa a -58) y el de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón (de -57 a -66). Gallardón pasa a ser el ministro peor evaluado por los propios votantes populares: un 57 % desaprueba su gestión frente a un 36 % que la aprueba (lo que supone un saldo claramente negativo: -21 puntos).

La ministra de Fomento, Ana Pastor, logra mejorar su imagen —en comparación con los datos de diciembre— tanto entre el conjunto de la ciudadanía como entre el propio electorado popular.

INTENCIÓN DIRECTA DE VOTO

La intención directa de voto equivale a la voz de la calle. Es lo que los españoles responden de forma directa y espontánea cuando se les pregunta por su comportamiento electoral más probable. Es un dato clave para captar el estado de opinión predominante, pero debe ser interpretado con cautela pues no siempre refleja todo lo que los electores piensan, sino sólo lo que deciden revelar al ser preguntados. Distintos factores de coacción ambiental hacen que la verbalización de las distintas opciones ideológicas (su probabilidad de ser expresadas de forma espontánea y natural) no sea siempre la misma. La intención directa de voto (IDV) es, así, sometida a una serie de procesos de ajuste (a partir, fundamentalmente, del recuerdo de voto, de la fidelidad de voto, de la tasa de participación estimada, de la valoración por cada grupo de votantes de la gestión de cada partido y de sus líderes y de otros datos complementarios proporcionados por el sondeo sobre el estado de ánimo general de las personas entrevistadas) que permitan estimar cuál es, en esas circunstancias, el resultado más probablemente esperable. Obviamente, a partir de una misma IDV sería posible, utilizando otros criterios analíticos e interpretativos, obtener estimaciones de resultado electoral no necesariamente coincidentes con la que aquí se ofrece. La estimación de voto probable, por tanto, no es ya un dato directamente conseguido de la ciudadanía, sino una interpretación de sus declaraciones realizada a partir de unos supuestos determinados (lo que se conoce como “cocina electoral”). Aunque con frecuencia, por un uso descuidado, se confunda intención directa de voto y voto probable estimado, en realidad son cosas distintas. Una intención directa de voto muy elevada puede terminar, tras ser procesada, en una estimación de voto probable más reducida, o a la inversa. La IDV se compara con el resultado real que cada partido obtuvo sobre el Censo de españoles residentes (CER). Por su parte, los datos de voto estimado se comparan con el resultado real de cada partido sobre el total de votos válidos.

IDV y clima político enero 2014

Ministros enero 2014

En esta oleada del Clima Social correspondiente al mes de enero de 2014 la intención directa de voto es la siguiente:

Intención directa de voto enero 2014

En twitter @JPFerrandiz

Gráficos: Infografía EL PAÍS

El País