No hay elecciones convocadas ni se prevén para un futuro más o menos inmediato. Por lo tanto, las intenciones de voto que ahora declaran los españoles solo expresan su estado de ánimo en este concreto momento respecto de la vida política sin que pueda concedérseles otro valor: en modo alguno pueden ser tomadas como indicación de opciones electorales ya plenamente cristalizadas.  Con todo, a partir de ellas, y a modo de ejercicio interpretativo o de juego de simulación, cabe intentar una estimación de lo que, con estos datos, tendría más probabilidades de ser el resultado de unas súbitas nuevas elecciones. Pero una estimación, conviene recordarlo, es sólo una interpretación (que trata de ser lo más razonable y mejor fundada posible, pero nunca indiscutible) de los datos disponibles.

Un cuatripartidismo más competitivo

El escenario político español que arroja la estimación de resultado electoral de Metroscopia tras la elección de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE es un cuatripartidismo mucho más competitivo que el surgido tras las elecciones generales de 2016: ahora, la diferencia entre el primer y el cuarto partido sería de tan solo 7.2 puntos (frente a los 20 de hace un año); y la distancia entre el primero y el segundo sería de tan solo 3.1 puntos, frente a los 10 de 2016. Si en las elecciones de hace un año el cuatripartidismo resultante podría describirse aludiendo a la figura geométrica de un rombo, ahora, se asemejaría más a un cuadrado porque los vértices se han aproximado. Así, en el hipotético caso de que mañana se celebraran unas nuevas elecciones generales, el resultado más probable estimado por Metroscopia sería el de una nueva victoria del PP, pero con un pronunciado descenso con respecto a 2016: obtendría el 25.9 % de los votos, 7.1 puntos menos que su resultado de las elecciones celebradas hace un año. El PSOE volvería a ser la segunda fuerza política más votada con el 22.8%, prácticamente su mismo resultado del pasado 26J. La coalición Unidos Podemos perdería casi dos puntos y pasaría del 21.1% de 2016 al 19.2% actual. Ciudadanos sería el partido con mayor crecimiento con respecto a 2016, crecería 5.6 puntos, y aunque volvería a ocupar la cuarta posición con el 18.7% de los votos, se acercaría a tan solo medio punto de Unidos Podemos.

Los aspectos más destacados del clima de opinión que muestra el sondeo son los siguientes:

  • Recuperación del PSOE. El primer sondeo tras la elección de Pedro Sánchez como secretario general arroja un incremento en la estimación de voto de los socialistas para el caso de que unas nuevas elecciones tuvieran lugar ahora de manera inmediata: obtendrían ahora un 22.8% de los votos, prácticamente el mismo resultado logrado en 2016. El PSOE logra así, y este es el aspecto más relevante, confirmar la tendencia ascendente dectectable en meses anteriores y alcanzar su mejor resultado estimado desde las elecciones del 26J. De hecho, los socialistas se sitúan, por primera vez desde las elecciones, por delante de Unidos Podemos. La victoria de Sánchez —que un 78% de sus votantes considera que es buena para el partido— ha tenido varios efectos en el electorado:
    • Por un lado, parece haber reactivado a una parte de sus votantes que se mantenían en la indecisión —a la espera, probablemente, de conocer el resultado de las primarias— y que ahora, tras resolverse el proceso, volverían a votar a los socialistas. La fidelidad de voto del PSOE ha pasado de un 58% en abril al 67% actual.
    • Por otro lado, el PSOE ha logrado, por primera vez, revertir el sentido del trasvase de votos con Unidos Podemos: ahora son los socialistas los que logran atraer a más votantes de la formación morada que a la inversa (un 10% de votantes de UP votarían ahora al PSOE frente a tan solo un 3% que haría el camino contrario).
    • Al mismo tiempo, se ha incrementado algo la salida de votantes del PSOE en dirección a Ciudadanos: de un 4% en abril, a un 6% ahora.

Evidentemente, conviene entender con extrema cautela esta primera toma de datos tras el cierre de la crisis institucional del PSOE. La vuelta a una básica normalidad en la vida partidaria parece suficiente, en un primer momento, para reanimar al electorado socialista. Pero está por ver que, tras este primer momento de alivio tras largos y tensos meses de crisis, este incipiente rearme moral del electorado socialista se consolide efectivamente.

  • Nueva caída del PP. El desgaste de los populares está siendo lento pero continuo. Mantiene la fidelidad del 71% de sus votantes de 2016 —un porcentaje elevado pero alejado del dato de octubre del año pasado (86%)—, pero sigue incrementando su fuga de votantes hacia Ciudadanos (del 3% en otoño pasado al 10% actual). El PP es, en estos momentos, el partido que más dificultades presenta para atraer a votantes de otras opciones políticas.
  • Retroceso de Unidos Podemos. En estos momentos, el partido de Pablo Iglesias es, junto al PP, el que resulta menos atractivo para los electorados ajenos. Su fidelidad de voto es la menor desde las elecciones de hace un año: 68%. Y por primera vez, el saldo en el trasvase de votos con el PSOE le resulta negativo (se marchan más de los que llegan). Unidos Podemos no solo se aleja del sorpasso a los socialistas, sino que tiene a Ciudadanos a tan solo cinco décimas de poder superarle.
  • Ciudadanos sigue con su ascenso continuo. El partido de Albert Rivera mantiene su progresivo ascenso en los sondeos desde las últimas elecciones. Primero, porque sigue manteniendo fieles a siete de cada diez de sus votantes de 2016 (69 %). Y segundo, porque vuelve a constituirse en partido refugio de aquellos votantes del PP y del PSOE desencantados con sus respectivas formaciones: logra atraer a un 10% de anteriores votantes populares y a un 6% de socialistas.

Las consecuencias inmediatas de la elección de Pedro Sánchez de nuevo como Secretario General del PSOE

Sánchez haría recuperar al PSOE un 10% de los votantes de Unidos Podemos y, al mismo tiempo, mejora notablemente su imagen el conjunto de votantes morados. La vuelta a la secretaría general del PSOE de Pedro Sánchez ha provocado una relativa mejora de su imagen política a raíz, sobre todo, de la buena acogida que este resultado ha tenido entre los votantes de Unidos Podemos. Sánchez alcanza hoy un 36% de aprobación entre el conjunto de la ciudadanía española, seis puntos más que hace justo un año (30%). Este repunte se debe fundamentalmente a que hoy la mitad de los votantes de Unidos Podemos le aprueba (51%), cuando en junio de 2016 lo hacía solo uno de cada cinco (18%).

El proceso fallido de investidura del líder socialista tras el acuerdo con Ciudadanos y el “no” de Podemos, le pasó factura a su imagen entre los votantes morados. Un año después, la victoria de Sánchez frente a Susana Díaz en las primarias socialistas, parece haber despertado un cierto entusiasmo —con el tiempo sabremos si momentáneo o no— entre el electorado de Unidos Podemos.

Por último, más de la mitad de la ciudadanía española (54%) considera que la elección de Pedro Sánchez ha sido algo bueno para el PSOE, frente a poco más de un tercio (38%) que entiende lo contrario. Una apreciación sustentada básicamente en la orientación ideológica: el 84% de los españoles de izquierda lo ve bien; entre los de centro, baja al 56%; y entre los de derecha es solo el 26%.

La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a NS/NC
* Respuesta espontánea; esta alternativa no se ofrecía en la entrevista.

Un dato especialmente relevante en el momento actual es que el porcentaje de votantes de Unidos Podemos favorable a que el candidato a reemplazar a Rajoy fuese Pedro Sánchez es el mismo que el que da su apoyo a Pablo Iglesias: 65% frente a 68%. Sugiere esto la existencia de una significativa, y potencial, dualidad de liderazgos de Sánchez e Iglesias entre el propio electorado podemista, que sin duda refleja la sustancial simpatía —queda por ver si sólo momentánea— del nuevo Secretario General socialista en un electorado de izquierda pero ajeno. Una situación parecida, aunque algo más suavizada, se produce en el caso de Rivera entre el electorado del PP. Estaríamos así ante una incipiente e inédita situación que cabría calificar de liderazgo dual tanto en el ámbito de la izquierda/centro izquierda como en el de la derecha/centro-derecha: un líder, formal, dentro y otro, informal, fuera, pero coexistiendo ambos. Entre el electorado más joven (18-34 años) Sánchez aventaja también a Iglesias: el 43% le preferiría como candidato a presidir el Gobierno, frente al 30% que optaría por el líder de Unidos Podemos.

Fuente: Banco de datos de Metroscopia. El porcentaje restante corresponde a NS/NC.

Los liderazgos de Rajoy y Rivera

Rajoy obtiene exactamente la misma aprobación que hace un año. Rivera mejora todavía más su imagen entre los votantes del PP. El liderazgo político de Mariano Rajoy goza de una clara estabilidad. En un año, tanto el porcentaje de aprobación en el conjunto de España como entre sus propios votantes no ha variado nada: 28% y 82%, respectivamente. Eso sí, se sigue reproduciendo la brecha generacional en el conjunto de la ciudadanía: le aprueba solo uno de cada cinco jóvenes menores de 35 años (19%) y, en cambio, lo hace casi la mitad de quienes tienen más de 65 años (45%). Albert Rivera consigue mejorar ligeramente su imagen política en el último año, sobre todo en el electorado del PP, donde son ya casi tres de cada cuatro quienes le aprueban: 71% frente al 62% de junio pasado. También incrementa ligeramente la aprobación entre sus propios votantes (83% frente a 79%). En el cómputo global, Rivera sigue siendo el líder mejor evaluado por la ciudadanía española: un 48% aprueba su actuación política hoy, frente a un 49% que la desaprueba.

Fuente: Banco de datos de Metroscopia. El porcentaje restante corresponde a NS/NC.

Los líderes sometidos a evaluación aparecen ordenados de mayor a menor saldo aprobatorio ciudadano; en las entrevistas fueron mencionados de forma rotatoria.
*Saldo evaluativo: la diferencia entre los porcentajes de los ciudadanos que aprueban y desaprueban la gestión de cada líder sometido a evaluación.

El PSOE se desplaza ligeramente a la izquierda

Crece el peso de los votantes de izquierda sobre el total, al mismo tiempo que decrece el de los votantes de centro. El actual caladero de votos del PSOE se encuentra tanto en el centro ideológico (el punto 5 en una escala 0-10, donde el 0 es la extrema izquierda y el 10 la extrema derecha) como, sobre todo, en la izquierda (0-4). Hoy, en el espacio de la izquierda ha aumentado su peso 7 puntos porcentuales respecto a hace un año (56% frente al 49%), mientras en el centro le ha sucedido lo contrario: ha caído 8 puntos, del 41% al 33%.

Fuente: Banco de datos de Metroscopia. El porcentaje restante corresponde a
electores que se ubican en otros puntos de la escala ideológica o NS/NC.

PP y Cs pierden electores de centro derecha

El peso que el votante popular de centro tiene sobre el total de votantes del PP se ha incrementado 8 puntos porcentuales en un año: del 22% al 30%. Eso no implica que sean cuantitativamente más, sino que la caída del PP en intención directa de voto es más pronunciada entre sus votantes de derecha, de forma que en términos relativos aumenta el electorado centrista. De hecho, el PP estaría enviando hoy a la abstención un 14% de sus votantes, de los cuales más de la mitad (51%) se definen de derecha o centro derecha y un tercio (32%) de centro. Por su parte, la fuga hacia Ciudadanos es del 10%, y ese electorado fugado se divide entre votantes de derecha o centro derecha (49%) y votantes centristas (47%). Ciudadanos mantendría la misma proporción de electores de centro a lo largo del último año (49%) pero, al igual que el PP, pierde peso su colectivo de votantes de derecha y centro derecha (cae 5 puntos, de 41% a 36%).

Fuente: Banco de datos de Metroscopia. El porcentaje restante corresponde a electores que se ubican en otros puntos de la escala ideológica o NS/NC.

 

FICHA TÉCNICA: El sondeo se ha efectuado mediante entrevistas telefónicas a una muestra nacional de personas residentes en España, mayores de 18 años y con derecho a votar en elecciones generales. Se han completado 2.599 entrevistas a través de llamadas a teléfonos móviles seleccionados de forma aleatoria a partir de un generador automático de números telefónicos. Posteriormente se han calibrado los datos a partir de una ponderación múltiple por sexo, edad, hábitat y región (Comunidad Autónoma). La eficiencia de la ponderación es del 68%, de modo que la muestra efectiva equivale a 1.768 entrevistas. El error de muestreo, para un nivel de confianza del 95.5% (que es el habitualmente adoptado) y asumiendo los principios del muestreo aleatorio simple, en la hipótesis más desfavorable de máxima indeterminación (p=q=50%), es de ±2.0 puntos (tras la ponderación, ±2.4 puntos). La recogida de información y el tratamiento de la misma han sido llevados a cabo íntegramente en Metroscopia. Fecha de realización del trabajo de campo: entre los días 29 de mayo y 1 de julio de 2017.