Estimación de resultado electoral

No hay elecciones convocadas ni se prevén para un futuro más o menos inmediato. Por lo tanto, las intenciones de voto que ahora declaran los españoles solo expresan su estado de ánimo en este concreto momento respecto de la vida política sin que pueda concedérseles otro valor: en modo alguno pueden ser tomadas como indicación de opciones electorales ya plenamente cristalizadas.  Con todo, a partir de ellas, y a modo de ejercicio interpretativo o de juego de simulación, cabe intentar una estimación de lo que, con estos datos, tendría más probabilidades de ser el resultado de unas súbitas nuevas elecciones. Pero una estimación, conviene recordarlo, es sólo una interpretación (que trata de ser lo más razonable y mejor fundada posible, pero nunca indiscutible) de los datos disponibles.

Desde la última estimación del Clima Social, la publicada el pasado 4 de junio, han tenido lugar dos acontecimientos políticos de especial relieve. El primero, el 39º Congreso del PSOE que ratificó la victoria de Pedro Sánchez en las elecciones primarias y su consecuente elección como secretario general de los socialistas. El segundo, la moción de censura presentada por Unidos Podemos contra Mariano Rajoy los pasados 13 y 14 de junio. ¿Cómo han afectado estos acontecimientos a los alineamientos políticos de los españoles?

En el momento actual, el PP seguiría con su tendencia descendente observada desde las elecciones de 2016 y obtendría el 25.5% de los votos válidos —sobre una participación en torno al 69%, similar a la del año pasado— su peor dato del último año (y 7.5 puntos inferior a su resultado en los últimos comicios). El PSOE seguiría ocupando la segunda posición con el 21.6% de los votos, un dato que rompe con su tendencia ascendente iniciada a comienzos de año (y que es 1.1 puntos inferior a su último resultado electoral). Unidos Podemos lograría el 20.6%, inferior en medio punto a su resultado del 26J, pero un dato que significa romper con la tendencia descendente iniciada a finales del pasado año. Finalmente, Ciudadanos lograría el 18.8%, 5.7 puntos más que en las últimas elecciones que le permite mantener la línea de ascenso iniciada el pasado mes de diciembre.

El efecto más inmediato detectado en los sondeos tras la victoria de Pedro Sánchez fue que, por primera vez desde las elecciones del 26J, el trasvase de votantes entre el PSOE y Unidos Podemos era favorable a los primeros. Ahora, el saldo sigue beneficiando a los socialistas, pero en menor medida que hace un mes. El porcentaje de votantes de UP que votarían ahora al PSOE sigue siendo, como en el pasado mes de junio, el 10%, pero con respecto a hace un mes, se ha duplicado —del 3% pasa ahora a un 6%— el porcentaje de electores que recorrerían el camino inverso: de votar al PSOE votarían ahora a la formación morada. Además, los socialistas sufren en estos momentos más fugas que hace un mes hacia otras opciones políticas —en especial hacia Ciudadanos: 8%, dos puntos más que hace un mes— que incide en su fidelidad de voto: un 62% de quienes votaron al PSOE en las elecciones de 2016 repetirían ahora su voto, seis puntos menos que hace un mes.

Unidos Podemos, por su parte, parece haber salido bien librado, en cierta medida, de la moción de censura que presentaron contra Mariano Rajoy. Su fidelidad de voto aumenta ligeramente, dos puntos, con respecto a hace un mes y se sitúa ya en el 71%, y, al mismo tiempo, logra atraer a anteriores votantes socialistas en mayor medida que hace un mes (aunque el saldo entre ambas formaciones le siga resultando negativo a la formación morada).

Un efecto del debate de la moción de censura de Unidos Podemos contra Rajoy ha sido el de situar nuevamente la corrupción en el primer plano de la agenda politicomediática y en vincular estrechamente la corrupción con el PP. Y esto parece haber sido suficiente para que la fidelidad de voto de los populares caiga seis puntos en tan solo un mes: del 71% en junio al 65% actual. Ahora, un 17% de votantes del PP (tres puntos más que hace un mes) se declara indeciso en cuanto a su comportamiento electoral en el caso de que mañana mismo se celebrasen unas generales. Y un 13% de anteriores votantes del PP (tres puntos más que en junio) muestran ahora su inclinación por Ciudadanos. Este dato junto a la mayor fidelidad de voto que la formación naranja consigue este mes (78% frente al 69% de junio) permite a la formación liderada por Albert Rivera mantenerse cercana a la tercera plaza dentro de este sistema cuatripartidista cada vez más competitivo.

Líderes y partidos políticos

El ranking en la evaluación de los líderes políticos permanece estable con respecto al pasado mes de junio. Ninguno de los cuatro logra un saldo evaluativo favorable. Rivera continúa siendo el que logra un mejor resultado, aunque pasa de un saldo evaluativo (diferencia entre el porcentaje que le aprueba y el que le desaprueba) de -2 puntos a uno de -10: ahora un 44% le aprueban frente a un 54% que le desaprueban. Sánchez y Rajoy bajan, ambos, ligeramente. En el caso de Sánchez pasa de -27 a -29 puntos entre el conjunto de la población: ahora, el 35% le aprueban y el 64% le desaprueban. Rajoy incrementa levemente su saldo negativo: de -43 puntos en junio a -45 ahora. Pablo Iglesias, que continua en la última posición del ranking, es, sin embargo, el único que mejora con respecto a hace un mes: del -49 de junio al actual -46. Continuidad, pues, a la baja en la percepción de liderazgos.

Los líderes sometidos a evaluación aparecen ordenados de mayor a menor saldo aprobatorio ciudadano; en las entrevistas fueron mencionados de forma rotatoria. *Saldo evaluativo: la diferencia entre los porcentajes de los ciudadanos que aprueban y desaprueban la gestión de cada líder sometido a evaluación.

La tendencia a la alta valoración de Sánchez entre los votantes de Unidos Podemos y de Rivera entre los populares persiste inalterable por el momento: Sánchez obtiene la aprobación del 52% de los electores de la formación morada (frente al 46% que le desaprueban) y Rivera la del 75% de los votantes del PP (frente al 24% que le desaprueban). Pero uno y otro siguen entre sus propios electorados una evolución relativamente dispar: mientras la aprobación de Rivera sube cuatro puntos entre los votantes de Ciudadanos (del 83% al 87%), la de Sánchez baja cuatro puntos entre los votantes socialistas (del 68% al 64%).

Resulta especialmente relevante comparar la aprobación a la marca y al líder, tanto entre el conjunto de la población como en el espacio de los electorados propios. Así, entre el conjunto del electorado la diferencia entre el porcentaje de los que aprueban a la marca y al líder es casi irrelevante excepto para el PSOE: del 25% que aprueban la actuación política del PSOE en el Parlamente se pasa al 35% de aprobación a Sánchez. Una distancia entre ambas de 10 puntos que explica la percepción asimétrica de los votantes de Podemos: claramente negativa cuando se trata del PSOE (le aprueba tan solo el 19%) o muy favorable cuando se trata de Sánchez (52%).

El PSOE, más a la izquierda hoy

El volumen de votantes del PSOE que se definen de izquierda hoy se ha incrementado 8 puntos porcentuales respecto al del 26J.  En una escala 0-10, donde el 0 es la extrema izquierda y el 10 la extrema derecha, la media ideológica de los votantes socialistas ha pasado del 4.2 —entre quienes votaron el 26J— al 4.0 —entre quienes votarían PSOE hoy—. Por tanto, en el último tiempo y sobre todo tras la victoria de Pedro Sánchez en las primarias de mayo, el potencial electorado socialista es más de izquierdas en comparación con el que le otorgó su confianza en las últimas elecciones generales. El peso de los votantes del espacio de la izquierda (0-4) ha aumentado su peso 8 puntos porcentuales: del 56% al 64%. Esto es, entre otras cosas, una causa directa de la incorporación de electores que votaron por Unidos Podemos y, tras la elección de Sánchez, optarían ahora por el PSOE.

Asimismo, el votante centrista del PSOE ha pasado de representar el 36% de entonces al 29% de ahora. El saldo parece sugerir que el desplazamiento ideológico respondería a un juego de suma cero: lo que gana por la izquierda lo pierde por el centro y el centro-derecha, y viceversa.

 

FICHA TÉCNICA: El sondeo se ha efectuado mediante entrevistas telefónicas a una muestra nacional de personas residentes en España, mayores de 18 años y con derecho a votar en elecciones generales. Se han completado 1.532 entrevistas a través de llamadas a teléfonos móviles seleccionados de forma aleatoria a partir de un generador automático de números telefónicos. Posteriormente se han calibrado los datos a partir de una ponderación múltiple por sexo, edad, hábitat y región (Comunidad Autónoma). La eficiencia de la ponderación es del 66.4%, de modo que la muestra efectiva equivale a 1.017 entrevistas. El error de muestreo, para un nivel de confianza del 95.5% (que es el habitualmente adoptado) y asumiendo los principios del muestreo aleatorio simple, en la hipótesis más desfavorable de máxima indeterminación (p=q=50%), es de ±2.6 puntos (tras la ponderación, ±3.1 puntos). La recogida de información y el tratamiento de la misma han sido llevados a cabo íntegramente en Metroscopia. Fecha de realización del trabajo de campo: entre los días 27 y 28 de junio de 2017.