Volatilidad y movilización

Quedan tan solo dos meses y medio para la celebración de las elecciones generales pero si estas tuvieran lugar ahora el resultado arrojaría un claro empate entre PSOE y PP. Los socialistas lograrían un 23.5 % de los votos frente a un 23.4 % de los populares. Esta igualdad en la cabeza entre los dos grandes partidos nacionales no es nueva: viene repitiéndose desde el pasado mes de junio. Lo inédito es, en esta ocasión, que el tercer partido que se sitúa por detrás —a escasa distancia— es ahora Ciudadanos: con un 21.5 % de los votos, queda a tan solo dos puntos de ambos. El partido liderado por Albert Rivera ha intercambiado posiciones con Podemos, partido que continua su tendencia descendente y obtendría, hoy por hoy, un 14.1 % de los votos. Hay, en este momento, mayor volatilidad electoral pero también mayor movilización. La estimación de participación en la elecciones de diciembre aumenta con respecto a meses anteriores y se situaría ahora entre el 76 % y el 77 % (en 2011 votó el 71.7 %; porcentajes sobre censo CERA).


¿Cómo se explican estos resultados?

El PP mantiene el mismo porcentaje de voto estimado que en la oleada del pasado mes de septiembre. Por un lado, a los populares les cuesta subir porque ya tienen prácticamente movilizados a todo sus votantes y no logran atraer a electores de otros caladeros. Pero por otro lado, y al mismo tiempo, se mantienen y no caen precisamente por la alta fidelidad de sus actuales potenciales votantes, que hace difícil prever más fugas. En realidad, el último gran bache del PP se produjo en noviembre del año pasado, cuando perdió, según el Barómetro de Clima Social, a más de la mitad de sus votantes de 2011, que se fueron a la abstención o se mostraban indecisos sobre qué opción escoger. La mayoría de ellos no ha retornado a las filas populares: se fueron a Ciudadanos cuando este partido irrumpió en la escena nacional. Los que se marcharon no han vuelto pero los que se quedaron no se han ido.

El PSOE pierde un punto con respecto a septiembre. La capacidad de Ciudadanos para atraer a votantes populares parece haber llegado a su límite pero no así la de pescar en el caladero socialista. Según los datos del sondeo, en torno a un 10 % de votantes del PSOE en 2011 apoyaría ahora a la formación naranja (un porcentaje superior al registrado en sondeos anteriores). No obstante, estas pérdidas del posible voto socialista en dirección al centro-derecha se ven compensadas, en gran medida, por la creciente capacidad de retención de anteriores votantes que propendían a inclinarse por Podemos: en tan solo un mes se ha reducido a la mitad el porcentaje de usuales votantes socialistas que manifestaba su intención de dar su voto a Podemos (de 20 % a 11 %).

Podemos ha perdido atractivo. Y no solo entre los votantes socialistas, también entre una parte de votantes de IU (que parecen haber retornado a la coalición rojiverde) y entre quienes por primera vez van a poder votar en unas elecciones generales. También su candidato, Pablo Iglesias, sufre un fuerte desgaste: su saldo evaluativo pasa a ser fuertemente negativo: -44 puntos (en septiembre era de -28). Solo el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, obtiene un saldo más negativo entre el conjunto de los españoles (-48). El papel protagonista que desempeñaba Podemos entre los partidos emergentes ha sido ocupado ahora por Ciudadanos. El 14.1 % de los votos que ahora lograría la formación morada es muy similar al que logró en octubre de 2014 (13.8 %): en aquella ocasión el resultado era el inicio de su fulgurante ascenso y en ahora, en proceso de contracción, supone su peor momento.

Barómetro2Ciudadanos lograría, por primera vez, superar a Podemos y situarse como tercera fuerza política de ámbito nacional. Una de sus actuales fortalezas es, sin duda, su líder: Albert Rivera sigue siendo el único candidato que logra un saldo evaluativo positivo entre el conjunto de la ciudadanía al tiempo que registra saldos positivos entre los potenciales votantes del PSOE y del PP (que ayudarían a explicar su capacidad para atraer a votantes situados tanto a la izquierda como a la derecha del espectro ideológico: el principal motivo de su ascenso). Es probable que el aumento de la intención de voto a Ciudadanos esté relacionado con su victoria moral en las recientes elecciones catalana: ha pasado a ser el principal partido de la oposición no soberanista en Cataluña y ha ocupado con claridad —desalojando al PP— el espacio de centro derecha. Pero este impulso que le ha proporcionado su resultado del 27S no tiene por qué remitir de aquí a las elecciones generales. Sobre todo si se tiene en cuenta dos cuestiones. Por un lado, que la amplia mayoría de los españoles (69 %) piensa que sería bueno para nuestro país que tras el 20 de diciembre gobernase otro partido que no fuera ni el PP ni el PSOE (así lo cree, también, un 60 % de los potenciales votantes socialistas y hasta un 27 % de los populares). Y por otro lado, que si finalmente ocurre el sorpasso, la mayoría (59 %) preferiría un Gobierno de Ciudadanos con Albert Rivera de Presidente antes que uno de Podemos con Iglesias (23 %).

LíderesIzquierda Unida sigue aguantando. Su resultado, hoy por hoy, estaría por debajo del logrado en las elecciones de 2011, pero con un 5.6 % del voto —seis décimas más que hace un mes— lograría resistir el acoso al que se ve sometida esta formación desde la aparición de Podemos.

En todo caso, los resultados de este sondeo siguen mostrando algo que ya viene anunciando el Barómetro de Clima Social desde comienzos de 2015: la inminencia del multipartidismo. Llegó a comienzos de 2015 —tras el anuncio de Ciudadanos de dar el salto al ámbito nacional y ya con Podemos en el escenario— y todo hace prever que se mantendrá tras el 20D.

-Hacia un nuevo escenario político (por el centro), análisis de José Juan Toharia

Ficha técnica de la encuesta: Sondeo efectuado mediante entrevistas telefónicas a una muestra nacional de personas mayores de 18 años. Se han completado 1.200 entrevistas, estratificadas por la intersección hábitat/Comunidad Autónoma y distribuidas de manera proporcional al total de cada región, con cuotas de sexo y edad aplicadas a la unidad última (persona entrevistada). Partiendo de los criterios del muestreo aleatorio simple, para un nivel de confianza del 95.5% (que es el habitualmente adoptado) y en la hipótesis más desfavorable de máxima indeterminación (p=q=50), el margen de error de los datos referidos al total de la muestra es de ± 2.9 puntos. La recogida de información y el tratamiento de la misma han sido llevados a cabo íntegramente en Metroscopia.
Fecha de realización del trabajo de campo: del 7 y 8 de octubre de 2015.