Alineamientos electorales

Con una abstención que, hoy por hoy, alcanzaría el 35%, el PP volvería a ser el partido más votado (37.8%): 4.8 puntos más que el 26J. Unidos Podemos quedaría por delante del PSOE (22.1% frente a 18.0%) y Ciudadanos seguiría en la cuarta plaza (11.6%), pero perdería 1.5 puntos. Evidentemente, esta estimación solo refleja el estado de ánimo que en estos momentos prevalece en la ciudadanía, tal y como esta lo ha expresado en el sondeo. La probabilidad de unas inmediatas elecciones se ha difuminado apreciablemente en estos días: ni hay candidatos (lo que resulta especialmente importante en el caso del PSOE), ni se ha producido la reactivación y movilización política que una campaña electoral suele propiciar. El trabajo de campo se llevó a cabo antes de que se iniciará la declaración judicial de Correa en el caso Gürtel, por lo que sus potenciales efectos sobre la opinión pública no han podido quedar recogidos en este sondeo.

Con estos datos, se ensancharía la distancia en porcentajes de votos entre lo que cabe considerar el espacio de derecha/centro derecha (PP + C´s) y el espacio de centro izquierda/izquierda (PSOE+UP): en junio el primero sumó 46.1% de los votos emitidos, y el segundo 43.8%, es decir, una diferencia de 2.3 puntos. Con el sondeo actual esta diferencia pasaría a ser de 9.3 puntos (49.4% frente 40.1%).

Claro “no” ciudadano a unas nuevas elecciones

Si finalmente termina prevaleciendo en el PSOE la opción de hacer posible la investidura de Mariano Rajoy y evitar así unas terceras elecciones, se cumplirá al fin el deseo que lleva meses expresando una muy clara mayoría ciudadana. Incluso en este concreto momento dos de cada tres españoles (66% frente al 32%) siguen deseando que no se convoquen de nuevo elecciones. Entre el electorado socialista expresa este deseo el 67% (frente al 31%). Tan solo entre los votantes de Unidos Podemos predominan los que desearían una inmediata nueva cita electoral (60% frente a 35%).

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La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a No sabe / No contesta. * Esta etiqueta designa a las personas entrevistadas que indican que votaron a cada uno de estos partidos en las elecciones generales del 26J de 2016.

Hace apenas un mes, el 68% (frente al 27%) de los españoles creía que, contrariamente a sus deseos, volverían a convocarse elecciones. En el momento actual las expectativas al respecto han experimentado un llamativo vuelco: ahora son 22 puntos más (59% frente a 37%) los que piensan que se lograrán finalmente evitar frente a los que creen que sí habrá elecciones. Esta opinión predomina incluso entre los votantes de Unidos Podemos (54% frente a 44%). Lo que la mayoría desea que acabe ocurriendo va pareciendo menos improbable.

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La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a No sabe / No contesta. * Esta etiqueta designa a las personas entrevistadas que indican que votaron a cada uno de estos partidos en las elecciones generales del 26J de 2016.

Electorado socialista: entre el corazón y la razón

Los votantes socialistas se dividen prácticamente por mitades en cuanto a una posible abstención de su partido que hiciera viable un gobierno en minoría del PP. El 47% considera prioritaria la abstención que, aunque indeseada, evitaría algo considerado aún peor: nuevas elecciones. En cambio, el 49% cree que lo prioritario debe ser evitar un gobierno de Rajoy.

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La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a No sabe / No contesta. *Esta etiqueta designa a las personas entrevistadas que indican que votaron al PSOE en las elecciones generales del 26J de 2016.

Quizá el dato más revelador aportado por este sondeo es que si se plantea la posible abstención del PSOE en términos de lo más conveniente para el mismo (y no en términos de expresión o desahogo emocional personal), pasan a constituir una clara mayoría (56% frente a 37%: una diferencia de 19 puntos) los votantes socialistas que opinan que esta opción —la abstención— es, ahora, la que más conviene a su partido.

La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a No sabe / No contesta. * Esta etiqueta designa a las personas entrevistadas que indican que votaron al PSOE en las elecciones generales del 26J de 2016.

La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a No sabe / No contesta.
* Esta etiqueta designa a las personas entrevistadas que indican que votaron al PSOE en las elecciones generales del 26J de 2016.

La forma en que está actuando Javier Fernández al frente de la gestora del PSOE es evaluada de forma positiva por el conjunto de la ciudadanía (42% frente a 31%: un saldo de +11 puntos). Entre el electorado socialista, el más directamente afectado por la situación, este saldo es ligeramente superior (45% frente 29%: es decir, +16 puntos.)

La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a No sabe / No contesta. *Esta etiqueta designa a las personas entrevistadas que indican que votaron al PSOE en las elecciones generales del 26J de 2016. ** Respuesta espontánea, esta alternativa no se ofrecía en la entrevista.

La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a No sabe / No contesta.
*Esta etiqueta designa a las personas entrevistadas que indican que votaron al PSOE en las elecciones generales del 26J de 2016.
** Respuesta espontánea, esta alternativa no se ofrecía en la entrevista.

Evaluación de líderes

La evaluación ciudadana de la labor política en estos últimos meses, de Rajoy, Iglesias y Sánchez registra un claro, y sensiblemente idéntico, saldo negativo[1]: -40 puntos en el caso de Iglesias, -37 en el de Rajoy y -36 en el de Sánchez. Tan sólo Rivera logra un saldo evaluativo positivo (+7) entre el conjunto de la ciudadanía. El saldo positivo (+32 puntos) que obtiene Pedro Sánchez entre los votantes socialistas es, en todo caso, llamativamente inferior al que consiguen entre sus respectivos votantes Rivera (+80), Rajoy (+77) e Iglesias (+51). Y una vez más, es llamativo el +59 que Rivera obtiene entre el electorado del PP.

Los líderes sometidos a evaluación aparecen ordenados de mayor a menor saldo aprobatorio ciudadano; en las entrevistas fueron mencionados de forma rotatoria. *Saldo evaluativo: la diferencia entre los porcentajes de los ciudadanos que aprueban y desaprueban la gestión de cada líder sometido a evaluación.

Los líderes sometidos a evaluación aparecen ordenados de mayor a menor saldo aprobatorio ciudadano; en las entrevistas fueron mencionados de forma rotatoria.
*Saldo evaluativo: la diferencia entre los porcentajes de los ciudadanos que aprueban y desaprueban la gestión de cada líder sometido a evaluación.

Disminuye el rechazo a los partidos

Por último, resulta destacable que el rechazo ciudadano a los partidos (expresado en su predisposición a no votarles nunca) ha disminuido de forma general en este último mes y, de forma más notoria, en el caso del PP y de Unidos Podemos. El PP deja, por primera vez, de encabezar el ranking de partidos “antipáticos”: solo el 36% dice que nunca le votaría (frente al 50% que decía esto mismo hace un mes). Unidos Podemos se sitúa ahora en cabeza como el más rechazado (42%). En el caso del PP la mejoría de imagen resulta especialmente llamativa entre los más jóvenes (18-35 años): en septiembre el 61% de ellos decía que nunca le daría su voto y ahora solo lo dice el 38%.

 

[1] Saldo evaluativo: diferencia entre los porcentajes de aprobación y desaprobación de la labor desarrollada por cada líder evaluado.