El debate político sobre el umbral para acceder a una beca universitaria bascula sobre dos posturas: la que dice perseguir la “excelencia”, que exige la elevación de la nota a un 6.5, y la que defiende que las becas son una “redistribución” de la riqueza para que la falta de recursos económicos no impida el acceso a (y permanencia en) la universidad. Este debate parece resuelto en la sociedad. Casi la mitad de los españoles (44%) se muestra partidario de que la nota de acceso a una beca sea de 5 puntos frente al 21% que prefiere que sea de un 6.5 y al 31% que opta por la vía intermedia del 5.5. Existen diferencias sensibles por edad: los ciudadanos de más de 55 años (que son los que tienen tasas de universitarios más bajas) se inclinan menos que el resto por la opción del 5 y más por la del 6.5. Pero las diferencias son más notables cuando se observan las preferencias políticas. Mientras que casi dos tercios (64%) de los votantes del PSOE se inclinan por exigir un 5 para optar a la beca, la mayor parte de los votantes del PP (38%) apoyan la opción del 6.5 o la vía intermedia del 5.5 (34%).

En realidad este debate oculta dos hechos relevantes. Primero, todos los estudiantes universitarios están subvencionados por los contribuyentes puesto que, según los datos del Observatorio del Sistema Universitario, el estudiante solamente paga de promedio un 20% del coste de su formación (aunque hay diferencias territoriales). Segundo, siguen existiendo limitaciones económicas de acceso a la universidad que se concentran en los grupos sociales más desfavorecidos. Con la crisis económica, estas limitaciones se amplían y pueden explicar la contestación que está teniendo la propuesta del ministerio.

 Metroscopia - Becas y notas

Xavier Coller es catedrático de Sociología en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y analista-consultor de Metroscopia.

El País