El centro ideológico es en este momento el espacio más grande y, políticamente, el más disputado de la historia de nuestra democracia, según el último sondeo de Metroscopia publicado en abril. El 35 % del electorado se sitúa en el 5 (en una escala 0-10: el 0 es extrema izquierda y el 10 extrema derecha), siendo la ubicación media de la población española el 4.7. Y cuatro partidos son ya los que lo ocuparían de forma destacada si mañana se celebraran elecciones generales: Ciudadanos sería la primera fuerza en intención de voto en este punto de la escala (15.0 %), seguido de PP (12.7 %), Podemos (12.1 %) y PSOE (10.1 %). El porcentaje restante correspondería a quienes tienen intención de votar a otros partidos y a aquellas personas que no tienen decidido su voto o no contestan. Respecto a estas últimas, cabe decir que se trata principalmente de abstencionistas encubiertos, ya que la probabilidad de que finalmente vayan a votar es muy baja.

Claves centro

El votante de centro sitúa de media a Ciudadanos en el 5.3, un lugar cercano a su propia ubicación (4.7). Esto explicaría que la formación naranja sea hoy por hoy la primera fuerza en el punto 5 y que su tendencia sea ascendente. El PSOE también se encuentra cerca (4.2), pero sobre todo la diferencia se establece con PP y Podemos, a los que los votantes de centro sitúan en el 7.3 y el 2.2, respectivamente.

El territorio de centro reúne, tradicionalmente, al grupo de electores más decisivo para ganar las elecciones (quien gana el centro gana las elecciones suele ser el lema) y también a los menos movilizados. Actualmente, la tendencia parece indicar que estas dos premisas dejarían de ser válidas, al menos en los términos en los que se conocían. La pugna entre cuatro partidos —en un espacio históricamente de dos— supondría que la presencia en el centro pasaría de ser la clave a una condición necesaria pero no suficiente para alcanzar la Moncloa.

Los ciudadanos que se colocan en el centro presentan perfiles similares a la media nacional. La amplia mayoría (70 %) tiene un nivel formativo medio alto: el 45 % ha alcanzado estudios secundarios y el 25 % estudios universitarios o superiores. Es un electorado ligeramente feminizado (57 % de mujeres y 43 % de hombres), prácticamente la mitad se encuentra en el tramo de edades medias (35 a 54 años) y la mayor parte (63 %) son personas laboralmente activas (40 % trabaja y el 23 % se encuentra en paro).

Estos datos contrastan, por ejemplo, con los del partido situado más a la derecha: el PP. En el electorado popular los jubilados o pensionistas (34 %) tienen casi el mismo peso porcentual que los que trabajan (38 %), reúne a más hombres (54 %) que mujeres (46 %), y la mayoría tiene más de 55 años (49 %).

El País