El próximo domingo 27 de septiembre tendrán lugar las elecciones autonómicas en Cataluña. Y apenas tres meses después —el 20 de diciembre según dejó entrever el presidente del Gobierno— se celebrarán elecciones generales. ¿Cuáles serían los resultados si las legislativas tuvieran lugar mañana mismo? Aquí avanzamos algunas claves.

¿La unión hace la fuerza? La gran duda —todavía no resuelta— es saber si Convergencia Democrática de Catalunya (CDC) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) concurrirán a las elecciones generales cada uno por separado o si repetirán la candidatura conjunta bajo la denominación Junts pel Sí, con la que se presentan a las elecciones del próximo domingo.

Si deciden reeditar la actual fórmula, la coalición entre convergentes y republicanos lograría ser la fuerza política más votada en el conjunto de Cataluña y la que obtendría el mayor número de escaños en disputa. Conseguiría el 31.8% de los votos válidos  (casi cinco puntos menos que la suma de los porcentajes logrados por CiU y ERC en las legislativas de 2011) y 19 escaños de los 47 escaños en liza (los mismos que sumaron hace cuatro años).

La segunda fuerza política en el conjunto de Cataluña sería la coalición —ya confirmada — entre Podemos e ICV. Lograría un 21.5% de los votos y 10 diputados, triplicando, prácticamente, el resultado obtenido en 2011 por ICV-EUiA.

El PSC pasaría a ser la tercera fuerza política con un 17.7% de los votos y 8 escaños: 9 puntos y seis diputados menos que los que ahora tiene.

Ciutadans, que por primera vez se presenta a unas elecciones generales en Cataluña, obtendría 5 escaños con el 12.7% de los votos. El espacio de centro derecha no soberanista pasaría, así, a ser compartido ahora por la formación naranja y por el PP. En 2011 ese espacio era ocupado casi íntegramente por los populares. Ahora, sin embargo, el PP perdería más de la mitad de sus votos y escaños: con un 9.7% y 4 diputados (hace cuatro años lograron un 20.7% y 11 asientos) quedaría por debajo del partido liderado por Albert Rivera.

La CUP, que al igual que Ciutadans se estrenan en unos comicios generales, lograrían acceder al Congreso de los Diputados con un diputado por la circunscripción de Barcelona.

¿Qué ocurriría si finalmente CDC y ERC no llegan a un acuerdo y se presentan por separado? En ese caso, y hoy por hoy, la más beneficiada sería la coalición Podemos-ICV, que no solo pasaría a ser la fuerza política más votada sino que obtendría dos escaños más de los que lograría si compitiera contra Junts pel Sí. Los tres partidos que se situarían a continuación —PSC, ERC y CDC— empatarían a 8 diputados cada uno (es decir, en este escenario convergentes y republicanos sumarían 16 escaños, tres menos que yendo juntos) y Ciutadans obtendría 6 (uno más que con la hipotética presencia de Junts pel Sí). PP y CUP lograrían los mismos diputados con independencia de lo que hagan convergentes y republicanos (4 y 1 respectivamente).

En esta hipótesis de no confluencia soberanista las elecciones serían muy competidas, con cinco partidos en un puño: la diferencia en porcentaje de voto entre el primer partido y el quinto sería de solo 8.8 puntos cuando en 2011 esa distancia fue de 22.3 puntos.

Fragmentación política. Vayan en coalición o vayan por separado CDC y ERC, un dato que depararía unas hipotéticas inmediatas elecciones generales que tuvieran lugar ahora en Cataluña sería la fragmentación política. En 2011 fueron cuatro los partidos o coaliciones que lograron representación en el Congreso de los Diputados. Ahora serían seis o siete (dependiendo de si se produce o no la coalición entre convergentes y republicanos).

La participación estimada hoy por hoy se sitúa en el entorno del 74%, superior en siete puntos a la de 2011 (fue el 66.8%). La participación electoral en Cataluña ha sido siempre más elevada en aquellas elecciones de cambio —como parecen ser percibidas por los ciudadanos las de este próximo diciembre— que en las elecciones consideradas de continuidad. Así fue, por ejemplo, en las elecciones generales de 1982 (votó el 80.8%), de 1996 (77%) y de 2004 (77%). La media de participación en Cataluña en las 11 elecciones generales que se han celebrado hasta la fecha es de un 72.5.

Por último, hay que tener en cuenta dos hechos importantes. Primero, que las elecciones generales todavía no están formalmente convocadas. Segundo, que todavía falta por conocer el resultado de las elecciones autonómicas del domingo 27 de septiembre y los acontecimientos que se derivarán del mismo. Los datos que arroja el sondeo con respecto a estas próximas elecciones generales deben por tanto ser entendidos como lo que realmente son: expresión del estado de ánimo dominante, no como intenciones de voto plenamente definidas y cristalizadas.

Cuadro 1bis JP
Cuadro 2 JP

* El resultado de 2011 corresponde únicamente al porcentaje logrado por ICV-EUiA. Podemos no se presentó a esas elecciones.
** El resultado de 2011 corresponde a la coalición CiU.