Si mañana mismo tuvieran lugar unas nuevas elecciones autonómicas en la Comunidad de Madrid, los resultados arrojarían algunos interesantes titulares según el sondeo de Metroscopia para EL PAÍS con motivo del 2 de mayo.

El primero sería el sustancial incremento de la competencia electoral. Si en los comicios de 2015 las diferencias entre el primer y el cuarto partido fueron de 21 puntos en porcentajes sobre voto válido y de 31 escaños, ahora se verían reducidas a tan solo 6 puntos y 9 diputados. Además, las distancias entre el primer y el segundo partido pasarían de 7.7 puntos y 11 escaños a tan solo ocho décimas y 1 diputado. Mayor competitividad y, por tanto, mayor incertidumbre.

El segundo titular sería la rotación de posiciones en la clasificación de partidos. Volverían a lograr representación parlamentaria las mismas cuatro formaciones políticas que hoy la tienen, pero solo el PP mantendría su posición actual de partido más votado en la Comunidad (es decir, sería el ganador numérico que no necesariamente político). Ahora bien, con un sustancial descenso de sus apoyos electorales: perdería más de siete puntos y 12 diputados con respecto a hace dos años. El resto de partidos rotaría sus posiciones. Podemos pasaría de ser tercero a ser segundo, Ciudadanos de cuarto a tercero y el PSOE se vería desplazado de la segunda a la cuarta posición.

El equilibrio ideológico presente en estos momentos en la Asamblea madrileña —y este sería un tercer titular— se desplazaría, así, hacia la derecha. En las elecciones de 2015, la suma de los porcentajes de voto de PP y Ciudadanos representó el 45.2% frente al 44% de PSOE y Podemos. Ahora, esos porcentajes serían, respectivamente, el 48.3% frente al 44.6%.

Un cuarto titular sería la recomposición interna de los dos espacios ideológicos. En el de la derecha, el PP perdería su primacía al reducir su ventaja respecto a Ciudadanos de 21 a 3 puntos y de 31 a tan solo 5 escaños. Un dato importante porque la formación naranja podría, llegado el caso, ser más exigente en sus demandas al PP si quisieran reeditar el apoyo con el que actualmente sostienen al Gobierno autonómico de Cifuentes. En la izquierda, por su parte, la novedad sería el cambio de liderazgo: Podemos superaría al PSOE, si bien, entre los dos, no lograrían sumar los escaños suficientes para poder disputarle el Gobierno a los partidos del centro derecha si estos llegaran de nuevo a un acuerdo.

Este es el escenario actual de una hipotética celebración electoral que ni está convocada ni está prevista. Y el trabajo de campo del sondeo se ha llevado a cabo en mitad de una operación policial contra la corrupción que afecta directamente al PP de Madrid. Estos datos, por tanto, no tienen otro valor que el de expresar un determinado clima de opinión en un determinado momento. Que este estado de ánimo sea coyuntural o cristalice en cambios en los actuales apoyos electorales es algo que habrá que ir midiendo en el tiempo que queda hasta las próximas elecciones. Pero supone, sin duda, un claro aviso a navegantes.