Metroscopia - Huella

Ilustración: Mar Toharia

Imagina que agotas tu sueldo mensual en tan solo 15 días. Cada mes. Y cada vez un poco antes. Algo similar sucede a escala planetaria con el consumo de los recursos naturales, lo que se conoce como déficit ecológico. Efectivamente, según recientes estudios, la humanidad gasta en ocho meses lo que la Tierra puede suministrar en un año. Y es que, a pesar de que la Tierra cuenta con una enorme cantidad de recursos, su sobreexplotación pone en cuestión la sostenibilidad de nuestro modelo de desarrollo y de habitar el planeta.

Con el fin de establecer el límite en que el consumo de recursos deja de ser sostenible, en 1996 los investigadores William Rees y Mathis Wackernager crearon un indicador al que bautizaron huella ecológica. Así, midieron “el área de terreno necesario para producir los recursos consumidos y para asimilar los residuos generados por una población determinada con un modo de vida específico”. Si se consume más, se produce un déficit ecológico y, por tanto, una huella mayor, y la necesidad de utilizar recursos de otros territorios o de generaciones futuras. El momento en que se llega a este déficit se calcula anualmente, y cada año se alcanza antes. En 1995 fue el 21 de noviembre, en 2006, el 9 de octubre, y en 2013, el 19 de agosto.

La humanidad está consumiendo el 120% de lo que produce el planeta, si bien en esta sobreexplotación existen grandes diferencias entre países. Mientras que la huella ecológica de un ciudadano de Bangladesh es de 0,5 ha, la de un estadounidense medio es de 9,6 ha. Es decir, que si todos los habitantes de la Tierra consumieran como un norteamericano, se necesitarían al menos tres planetas como la Tierra. España necesita más de tres “Españas” para mantener su ritmo de vida, y tarda menos de un tercio del año en gastar todo su presupuesto ecológico anual, de forma que durante el resto del año emite más CO2 de lo que puede absorber y depende de recursos naturales de otros países. Quizá por eso, en nuestro país existe hoy una cierta conciencia ciudadana sobre este problema. A pesar de que, según el Barómetro de Cultura Ecológica de Metroscopia, el 75% de los españoles dice desconocer el significado de “huella ecológica”, un 95% afirma que el uso abusivo de los recursos naturales del planeta supone un riesgo grave para el medioambiente. El 84% de los españoles está de acuerdo en que debería darse prioridad a la protección del medioambiente incluso si esto provoca un menor crecimiento económico. El actual modelo de consumo demuestra ser insostenible. Por eso, crear formas sostenibles de habitar el planeta, y transformar así nuestra huella, constituye hoy un reto ineludible.

El País