Uno de los retos más importantes a los que ese enfrenta la Cumbre del Cambio Climático de París es mitigar, en la medida de lo posible, el aumento de la temperatura media global de tal manera que no supere los 2ºC. El tema puede abordarse desde diferentes perspectivas: la científica, la económica, la tecnológica, la política y la sociológica. En relación con esta última, y en lo que atañe al estado de la opinión pública en España, resulta oportuno conocer en qué medida el cambio climático es un fenómeno de actualidad que preocupa a los ciudadanos, y hasta dónde alcanza esa preocupación. Con respecto a esto, el Barómetro de Cultura Ecológica de Metroscopia señala que prácticamente la totalidad de los españoles (85%) expresa una gran preocupación por este hecho.

La lucha contra el calentamiento global requiere tomar decisiones políticas y ponerlas en marcha con medidas concretas que ayuden a la reducción de las emisiones de gases. Pero también el papel de los ciudadanos es clave para contribuir con prácticas y hábitos al cumplimiento de las propuesta y propósitos que puedan acordarse en París.

El Barómetro de Cultura Ecológica de Metroscopia señala que prácticamente la totalidad de los españoles (90%) ve necesario cambiar significativamente nuestro modo de vida con el fin de evitar el calentamiento global, solo un insignificante 8% no comparte esa posibilidad. No obstante, una vez que llega el momento, no es posible saber hasta qué punto los habitantes del planeta son realmente capaces de cambiar sus estilos de vida y hábitos de consumo. Basta retroceder cinco años y fijarnos en la Encuesta de Medio Ambiente del International Social Survey Programme (llevada a cabo en España por el Centro de Investigaciones Sociológicas) para conocer que tan sólo un 31% de la población española estaba a favor de aceptar recortes en su nivel de vida con el fin de proteger el medio ambiente.

Un último elemento fundamental para revertir la situación actual (y futura) que provoca el calentamiento global, es el papel que los diferentes actores van a jugar a la hora de combatirlo. Para los españoles -más del 90% en cada uno de los casos- tanto las grandes empresas e industrias, como los gobiernos y organismos internacionales son los que más responsabilidad deben tener en esta lucha. También la ciudadanía tiene su parte de responsabilidad (72%) a su propio juicio pero no de una forma tan acentuada como en aquellos que representan la toma de decisiones globales en este problema de escala mundial.

El deseo mayoritario es que esta Cumbre del Clima dé los frutos esperados. Sin embargo, son muchos los problemas que preocupan a los ciudadanos del mundo y el Cambio Climático –tal y como señaló una encuesta de Pew Research Center en la pasada primavera– al menos en Europa y América del Norte, ha pasado a un segundo plano tras la preocupación provoca a sus habitantes el Estado Islámico. No deja de ser paradójico que precisamente la Cumbre del Clima se esté celebrando en París, todavía quedan diez días de intenso trabajo para que esa gran ciudad sea recordada como el lugar en el que se llegaron a los acuerdos que revirtieron los efectos del anunciado cambio climático.