Los países firmantes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) de 1992, donde ya se reconocía la gravedad del aumento de la temperatura en el planeta, se han vuelto a reunir. Esta vez en París y con un fin claro: lograr un acuerdo  por primera vez universal y vinculante sobre el clima, que logre que el aumento de la temperatura no supere los dos grados en 2100. Las Marchas por el Clima que precedieron y han acompañado la Cumbre de París han sido una expresión ciudadana clara de la necesidad de que, tras 20 años de negociaciones, en París naciera finalmente un compromiso internacional efectivo. Y es que, según los datos de una encuesta del Pew Research Center, el cambio climático es ya el principal motivo de preocupación de la sociedad mundial. Y en nuestro país, el 85%  de la población asegura que se trata de un fenómeno muy preocupante en este momento. Y cuyos efectos son ya visibles.

Efectivamente, según el Barómetro de Cultura Ecológica de Metroscopia, el 82% de los españoles piensa que los efectos del calentamiento global no son una cuestión de futuro. De hecho, la Agencia Europea del Medio Ambiente señala que en Europa se producen cada año 430.000 muertes prematuras sólo por las partículas finas en suspensión en el aire. Además, a causa de sequías y otros desastres naturales, miles de personas ya se ven obligadas a emigrar. Son los refugiados climáticos, que según el World­watch Institute suman unos 140 millones de personas, un promedio de 23 millones de personas al año, entre 2008 y 2013. La FAO estima que la escasez hídrica es cada vez mayor en lugares como China, India, África y Oriente Medio. Y que hoy, 805 millones de personas pasan hambre. Por otro lado, más de 250 especies se consideran ya completamente extinguidas en la naturaleza v la mitad de la fauna salvaje ha desaparecido en los últimos 40 años.

Hay un claro consenso social en que el cambio del clima se produce fundamentalmente por la acción de los seres humanos. Así lo afirma el 90% de los españoles. El ser humano ha provocado este cambio ambiental que está afectando al bienestar de las personas y plantea un desafío multidimensional: ambiental, social y económico. Los científicos ya fijaron que no se debía sobrepasar una subida de dos grados a finales de este siglo, como umbral de seguridad para el planeta. Sin embargo, la ONU asume el cálculo de la Agen­cia Internacional de la Energía que sostiene que en 2100 la subida de la temperatura media del planeta será de 2,7 ºC si no se reducen las emisiones a partir de 2030. Ante esta amenaza, el 70% de la sociedad considera que la naturaleza no podrá recuperarse por sí misma del uso que de ella están haciendo los seres humanos, y el 87% afirma que la ciencia no será capaz de resolver los problemas del medioambiente sin que cambiemos nuestro modo de vida. Así pues, el reto es serio. Y la sociedad permanece atenta al proceso de aprobación del acuerdo sobre el clima que ha nacido de la Cumbre de París, y será ratificado por las partes entre abril de 2016 y mayo de 2017, para entrar en vigor en 2020.