El aforismo tan repetido “quien gana el centro gana las elecciones” es una clave del modelo de gobierno bipartidista PP-PSOE. Ahora, en cambio, se aplica un matiz tan decisivo como el propio aforismo: el centro es una condición necesaria pero no suficiente para ganarlas.

En la escala ideológica 0-10 (0, extrema izquierda; 10, extrema derecha), el 5 es el espacio más numeroso (supone casi el 40 % de la población española) y ha representado el terreno más competitivo entre los partidos que pugnan por lograr la victoria. Sin embargo, la irrupción de Podemos y Ciudadanos ha significado que ese lugar esté pluriocupado: no son dos sino cuatro los partidos que hoy por hoy lo disputan. Con lo cual, solo con una destacada presencia en el centro del tablero no sería posible alcanzar la primera plaza en unas elecciones. Se necesita algo más. Y ese algo es el requisito de pisar con firmeza tierras más allá del centro.

De izquierda a derecha, los hábitats o espacios ideológicos de PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos están hoy por hoy bien definidos.

Liderazgo naranja en un centro concurrido. El partido liderado por Albert Rivera se sigue fortaleciendo en el punto central de la escala y es claramente la primera fuerza. Es el partido del centro. En cambio, esta condición no le permite, por el momento, mantener apoyos reseñables ni en la izquierda ni en la derecha. En estos terrenos todavía rige —aunque menguado— el tándem PP-PSOE, que además tanto uno como otro registran el mismo porcentaje de apoyo en el centro (la mitad de Ciudadanos). Podemos pierde impulso y por ahora se queda lejos de la contienda en este punto de la escala.

Un centroizquierda menos disputado. El PSOE ha recuperado en los últimos seis meses su posición en el centroizquierda —puntos 3, 4 y 5— siendo el centro su mayor fortaleza. La caída de Podemos desde la primera a la cuarta posición en intención de voto ha significado un desplazamiento de los socialistas hacia el centro y de la formación morada hacia la izquierda (fundamentalmente en el punto 4 de la escala).

La merma de potenciales votantes de la formación de Pablo Iglesias se ha traducido en un menoscabo de su posición como un partido transversal. A diferencia de la bicefalia que registraba en el mes de abril en los puntos 3 y 5 —muestra de esa transversalidad—, ahora su hábitat se ha reducido fundamentalmente a la izquierda.

El PP reordena filas en torno a su posición en el centroderecha. En los últimos meses los populares han conseguido aglutinar a todo el electorado que se sitúa en la derecha de la escala ideológica (del 6 en adelante). Esto significa que su única posibilidad de crecimiento se encontraría en el centro, lugar en el que debe competir con el PSOE y, sobre todo, con Ciudadanos.

IU, sin novedad en el frente. La formación rojiverde se muestra inalterable en prácticamente todo el 2015: entre 3 % y el 4 % en intención directa de voto y ocupando exactamente el mismo espacio ideológico de la izquierda (entre los puntos 2 y 4 de la escala)

El análisis en términos ideológicos de la izquierda, el centro y la derecha no es suficiente para comprender la complejidad de los vertiginosos cambios de este 2015. Su alcance explicativo es limitado. Además, la alta volatilidad —cambios de inclinación a votar un partido u otro— recogida en los sondeos desde principios de año advierte de que es probable que el panorama se altere a menos de 70 días de las generales. Sin embargo, la distribución de los espacios ideológicos, tal y como representan las figuras en los gráficos, permite observar dónde se encuentran las fortalezas y debilidades de los partidos y, más si cabe, dónde se libraran las principales disputas. El centro será fundamental, pero no otorgará por sí solo las llaves de la Moncloa.

 

Nota metodológica: En los gráficos aparecen dónde se ubican en la escala ideológica 0-10 (0, extrema izquierda; 10, extrema derecha) quienes tienen intención de votar a PP, C’s, PSOE, Podemos e IU en unas elecciones generales que se celebraran hoy (Clima social de octubre y Clima social de abril de 2015). En porcentaje aparece la intención directa de voto total declarada en el sondeo para cada uno de los partidos políticos.