A medida que las expectativas electorales de los dos partidos emergentes (Podemos y Ciudadanos) han ido aumentando, mayor ha sido el interés por conocer las características de sus potenciales electorados. El segmento más afín a Pablo Iglesias sigue siendo muy sólido en sus bases ideológicas —profundo descontento, desaprobación de la gestión del ejecutivo y desafección total hacia la clase política y sus líderes—, sin embargo, el perfil del votante de Ciudadanos en estos últimos meses ha virado de forma significativa hacia posicionamientos cada vez más críticos con la labor del Gobierno.

El calado de la crisis dibuja un perfil de votante de Ciudadanos cada vez más pesimista. Las opiniones negativas sobre la evolución de nuestra economía se han incrementado en diez puntos porcentuales en solo cuatro meses (han pasado de un 66 % en agosto a un 76 % ahora). Este incremento del descontento está derivando al electorado naranja a posturas más críticas hacia el Gobierno: antes de verano eran mayoría clara (en proporción de dos a uno) quienes reconocían la mejora económica a la labor del ejecutivo, ahora esta tendencia se ha invertido y son más numerosos quienes opinan que el crecimiento de nuestra economía nada tiene que ver con las políticas gubernamentales, dado que la mejora económica también se está produciendo en otros países que aplicaron medidas muy distintas a las nuestras (50 % frente a 44 %).

Compartiva

El malestar ante la situación del mercado laboral también se acrecienta. El votante de Ciudadanos pertenece al segmento de la sociedad con mayor tasa de ocupación (el 52 % trabaja en este momento) pero se siente cada vez más descontento con el panorama laboral general: el 59 % considera que el paro va a seguir siendo alto todavía durante un tiempo frente al 39 % que opina que va a disminuir a corto plazo (antes de verano eran mayoría clara quienes percibían mejor futuro para el desempleo).

Una de las razones que explican esta mayor desafección del electorado naranja hacia el Gobierno es la demanda de “oxigenación política”: tres de cada cuatro potenciales votantes de Ciudadanos creen que España necesita políticos nuevos porque son quienes mejor pueden hacer los cambios necesarios. El principal motor de atracción de voto de Ciudadanos sigue siendo el deseo de regeneración política. El origen del caudal potencial electoral naranja nace del electorado popular más molesto con el Gobierno (el 46 %). Aunque cada vez consigue atraer más votos del electorado socialista y de UPyD (15 % y 8 % respectivamente).

De donde vienenlos potenciales votantes Cs2

El último sondeo publicado por Metroscopia aventura un retroceso considerable de Ciudadanos en el resultado electoral del 20D —le asigna un 18.2 % de los votos—. Todo es posible aún, pero lo que es indudable es que estamos ante un partido político que está sabiendo atraer votantes con posiciones ideológicas moderadas, que en anteriores convocatorias electorales habían confiado su voto a la derecha española del PP, que están desencantados con sus líderes y con la gestión de la crisis que ha llevado a cabo el gobierno durante esta legislatura.