Metroscopia - Gráfico Esttimación Andaluzas 2015 febrero

El Parlamento de Andalucía que salga elegido en las próximas elecciones autonómicas de marzo va a estar, con toda probabilidad, mucho más fragmentado que el actual: a los tres partidos que ahora cuentan con representación en el mismo —PSOE, PP e IU— habrá que añadir, según los datos del sondeo, a Podemos y a Ciudadanos. No parece probable, hoy por hoy, que el partido que resulte ganador obtenga una mayoría absoluta (y así lo piensa, de hecho, el 83 % de los andaluces), por lo que tendría que gobernar en minoría y mediante pactos específicos con otros partidos a lo largo de la legislatura (que es lo que desea que ocurra una muy amplia mayoría de andaluces: el 72 %) o bien conformando una coalición de gobierno con una o más  fuerzas políticas.

En el momento actual, si las elecciones al Parlamento andaluz tuvieran lugar mañana mismo, el PSOE las ganaría, superando al PP en casi 12 puntos: 34.6 % frente a 22.7 %. Este resultado es el que considera más probable el 58 % de los andaluces. Hace tres años, fueron los populares quienes ganaron las elecciones, superando al partido socialista por solo 1.1 punto (40.4 % frente a 39.3 %).

Los datos más relevantes que arroja el sondeo, además de esta previsible victoria socialista (aunque difícilmente por mayoría absoluta en escaños), se resumen en los siguientes puntos:

· El PSOE sería el partido más votado pero perdería casi cinco puntos con respecto a su resultado de 2012. Su triunfo se produciría con el que sería el peor resultado histórico desde las primeras elecciones autonómicas de 1982. Ahora, la fidelidad del voto socialista —es decir, el porcentaje de electores que votaron al PSOE en 2012 y dicen que lo volverán a hacer ahora— se sitúa en el 52 %. Entre sus anteriores votantes, el 10 % manifiesta su intención de votar en esta ocasión a Podemos y uno de cada cuatro (24 %) todavía está indeciso en cuanto a su comportamiento electoral final.

· Dos de cada tres andaluces (64 %) evalúa negativamente la gestión de la coalición PSOE-IU que ha gobernado en la Junta durante los tres últimos años. Solo los potenciales votantes del PSOE (55 %) y, en menor medida, los de IU (46 %) consideran buena su gestión. Con todo, esto no impide que el 72 % de los futuros votantes socialistas y el 78 % de los de IU deseen que, en caso de no conseguir nadie mayoría absoluta, se reeditase esta coalición de gobierno.

· La candidata socialista, y actual Presidenta de la Junta, Susana Díaz, es la figura política más conocida (95 %) y la mejor evaluada por los andaluces: obtiene un saldo evaluativo  (esto es, una diferencia entre los porcentajes de aprobación y desaprobación ciudadana) de +3 puntos (y de +84 entre los potenciales votantes del PSOE, así como de +11 entre los de IU). Díaz es, además, la preferida por un mayor porcentaje de andaluces (36 %) para ser la persona que presida la Junta tras las elecciones del próximo 22 de marzo.

· El PP perdería casi 18 puntos con respecto a 2012. Sería el partido que sufriría el mayor retroceso electoral de los ahora presentes en el Parlamento andaluz y, con su peor resultado de los últimos 25 años, pasaría a ser la formación  principal de la oposición.

·  La labor opositora llevada a cabo por los populares a lo largo de esta legislatura es evaluada negativamente por un 72 % de los andaluces (10 puntos por encima del porcentaje que evalúa mal la gestión de la coalición de Gobierno PSOE-IU). Apenas una mitad de los potenciales votantes del PP (47%) cree que los populares hayan hecho una buena oposición y un sustancial 30 %  piensa en cambio que ha sido mala.

· El candidato popular, Juan Manuel Moreno, es conocido por un 62 % de sus conciudadanos y es el que obtiene el peor saldo evaluativo entre el conjunto de los andaluces: -19 puntos. Moreno es, de hecho, el único candidato que solo logra un saldo positivo entre sus potenciales votantes (+31). Entre los potenciales votantes del resto de partidos obtiene más desaprobaciones que aprobaciones.

· La gran novedad en estas próximas elecciones sería la entrada de dos fuerzas políticas nuevas en el Parlamento andaluz: Podemos y Ciudadanos. El partido liderado por Pablo Iglesias lograría, en estos momentos, un 16.7 % de los votos válidos y se convertiría en la tercera fuerza política de la región. Este posible resultado estaría sustentado, básicamente, en la capacidad de atracción que ejerce sobre el electorado de IU (un 40 % de los votantes en 2012 de esta formación dice ahora que votaría a Podemos) y sobre el del PSOE (al que podría sustraer unos 150.000 votos, el 10 % de los conseguidos en 2012). Su candidata, Teresa Rodríguez, es conocida por menos de la mitad de los andaluces (43 %) y por el 58 % de quienes se definen como potenciales votantes de la formación que va a encabezar. Su saldo evaluativo entre el conjunto de la ciudadanía andaluza es de -5 puntos, pero sube hasta +32 entre quienes manifiestan intención de votar a Podemos, hasta +7 entre los de Ciudadanos y hasta un +46 entre los de IU.

· Ciudadanos, por su parte, obtendría por ahora el 11 % de los votos válidos lo que le situaría como cuarta fuerza política en la Comunidad. Estaría en condiciones de atraer a un 13 % de anteriores votantes del PP (es decir, unos 120.000 votos) y ello a pesar de que su candidato, Juan Marín, es el menos conocido de todos (24 %) y consigue un saldo evaluativo de -8 puntos (que sube solo hasta un +14 entre los potenciales votantes de Ciudadanos). Este sería por tanto, claramente, el caso de un voto más a “marca electoral” que a candidato.

· IU perdería apoyos con respecto a hace tres años —de un 11.3 % pasaría a un 6.8 %, porcentaje  este muy parecido al resultado que lograra en los comicios de 2008— y quedaría como quinta fuerza política en el Parlamento. Su candidato, Antonio Maíllo, es conocido por la mitad de los andaluces (52 %) y por el 68 % de los potenciales votantes de la coalición rojiverde. Su saldo evaluativo entre el total de la población es de -12 puntos, pero de +80 entre sus potenciales votantes.

· UPyD podría volver a quedar fuera del Parlamento con un resultado, además, algo inferior al obtenido en las elecciones de 2012: del 3.4 % de entonces pasaría a un 2.8 %. Teniendo en cuenta el margen teórico de error del sondeo, y que se trata de un porcentaje referido al conjunto de Andalucía (pero que puede fluctuar al alza en algunas provincias) no cabe descartar que finalmente pueda alcanzar el 3 % que posibilita la entrada en el reparto de escaños. Su capacidad teórica de crecimiento en un escenario como el actual, con un fuerte descenso de los apoyos electorales al PP, ha resultado mermada por la aparición de las dos nuevas fuerzas políticas —sobre todo de Ciudadanos, con la que compite por el mismo espacio ideológico—.

· La participación electoral estimada en este sondeo se sitúa en torno al 70 %, casi ocho puntos superior a la de los comicios de 2012 (entonces fue del 62.2 %). La necesidad de cambio manifestada por los ciudadanos —un 68 % cree que sería bueno para Andalucía que tras las elecciones de marzo gobierne otro partido diferente al PSOE— y la incorporación a la arena política andaluza de dos nuevos partidos —que probablemente son quienes mejor simbolizan ese cambio— parecen haber movilizado a una parte del electorado que en las anteriores elecciones decidió abstenerse.

· La abrumadora mayoría de los andaluces (82 %) no está satisfecha con la situación actual y de conjunto de Andalucía (insatisfacción que comparte además el 56 % de los potenciales votantes del PSOE). Y, por otro lado, un 45 % de los andaluces piensa que en los años transcurridos desde las últimas elecciones de marzo de 2012 la situación de Andalucía ha empeorado; solo un 12 % que cree que haya mejorado.

· El tamaño de la muestra utilizada en este sondeo (1.000 entrevistas) permite obtener una imagen del clima electoral global ahora existente razonablemente fiable, pero impide efectuar una atribución de escaños por provincias con una mínima consistencia estadística. Si acaso, de forma puramente tentativa y solo a modo de aproximación, cabe especular —en base a la estimación de votos que aquí se ofrece— con una distribución de los 109 escaños en disputa del orden siguiente: PSOE entre 40 y 44 escaños; PP, entre 27 y 31; Podemos, entre 18 y 22; Ciudadanos, entre 8 y 12; e IU entre 5 y 9. Pero por supuesto, teniendo en cuenta el grado de fluidez que, por lo que respecta a alineamientos electorales, refleja el estudio no debe excluirse que en las tres semanas que restan hasta la cita electoral puedan producirse variaciones que maticen esta proyección que —como se ha indicado solo puede tener carácter tentativo—.

· El próximo día 15 de marzo El País publicará un segundo sondeo preelectoral de Metroscopia basado en una muestra de población mucho más amplia (2.500 entrevistas) que permitirá una estimación de escaños con razonable validez estadística.

Intención directa de voto probable declarado (voto + simpatía) recuerdo de voto

La Intención directa de voto (IDV) es la respuesta más inmediata y espontánea expresada por los entrevistados al preguntarles a quien votarían si las elecciones autonómicas tuviesen lugar mañana. A quienes no mencionan partido alguno se les pregunta por el partido con el que sienten más afinidad o con el que identifican en mayor medida: estas respuestas constituye la “Simpatía” que, en la segunda columna, aparece sumada a la IDV.

Por voto probable declarado se entiende aquí la suma de dos conjuntos de respuesta: por un lado, las intenciones directas de voto que, en este sondeo manifiesta, en total, el 64.2 % de los andaluces; y, por otro, la mayor preferencia, simpatía o cercanía por algún partido que declara un 12.1 % adicional  de electores que dicen estar dispuestos a votar en una elección que fuese inminente, pero no tienen totalmente decidido si, finalmente, acabarían haciéndolo y, en ese caso, por quién. Se trata, por tanto, de un dato que combina intenciones e identificaciones partidarias de muy distinta intensidad, lo que hace que su solidez como predictor del posible comportamiento final sea solo aproximada. Debe además tenerse presente que no se trata en todo caso de un voto estimado, pues los datos no han sido sometidos a tratamiento de depuración y refinamiento alguno. Es decir, no estamos ante una estimación de los alineamientos electorales en que, en el supuesto real —y no meramente hipotético— de una elección inminente, podrían finalmente cristalizar las intenciones ahora declaradas. Los datos de este Cuadro reflejan, sencillamente, lo que cabe considerar como “la voz de la calle”, es decir,  el estado de ánimo, en el terreno electoral, que parece predominar, y que con más facilidad y prontitud aflora, en este concreto momento.

Metroscopia - IDV V+S Andaluzas Febrero 2015

Fidelidad y transferencia de voto

En el cuadro de transferencia de voto se puede observar el grado de fidelidad de los votantes de cada partido. La fidelidad de voto se refiere al porcentaje de electores que votaron por un partido en unas elecciones y vuelven a hacerlo en las siguientes. Es un dato que alude, por tanto, a la capacidad que tienen los partidos para retener a sus votantes de una elección a otra y estudia, en definitiva, el cambio neto en los apoyos electorales de los distintos partidos en las sucesivas elecciones.

Metroscopia - Fidelidad y transferencia Andaluzas 2015

Metroscopia - Gráficos Andalucía Febrero 2015

Metroscopia - Gráficos 2 Andalucía Febrero 2015

El País