Para el 85% de la población española el cambio climático no solo es algo muy preocupante sino algo que se debe evitar, y así lo afirma la casi totalidad de españoles (96%). Los ciudadanos de nuestro país, al igual que el de otros lugares del mundo, son conscientes de la gravedad  que representa el cambio en el clima del planetatal y como señala el Barómetro de Cultura Ecológica de Metroscopia.

Los españoles consideran que están suficientemente informados acerca del cambio climático y el 75% dice que podría explicar, en líneas generales, en qué consiste. Algo que mayoritariamente definen como “una alteración en la atmósfera debida directa o indirectamente a la actividad humana”. Efectivamente, el ‘efecto invernadero’ crece, es decir, el calor del Sol se retiene en la atmósfera de la Tierra a causa de una capa de gases como el dióxido de carbono, el óxido nitroso o el metano. Esto sucede fundamentalmente a causa de las emisiones provocadas por la industria, la agricultura y la combustión de combustibles fósiles. Así, no resulta extraño que el 90% de los españoles relacione directamente el cambio del clima de la tierra con la acción de los seres humanos, o que el 64% considere que el calentamiento global no pueda entenderse como un fenómeno natural. La concentración de gases de efecto invernadero, añade además la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha aumentado un 30% desde el siglo pasado, cuando, sin la actuación humana, la naturaleza era más capaz de equilibrar las emisiones. Y actualmente, según datos de Greenpeace, tan sólo unas 90 empresas son responsables de casi las dos terceras partes de las emisiones mundiales.

En 2007, el Cuarto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) señaló numerosas evidencias de los impactos sociales y medioambientales del alto volumen de emisiones a la atmósfera. Ejemplo de ello, es el hecho de que una de cada ocho muertes en el mundo, es decir 1,3 millones de personas, se atribuya a la contaminación atmosférica. Los científicos del grupo IPCC de la ONU advierten que, de seguir sin medidas de mitigación, la temperatura media global subirá entre 3,7 y 4,8 grados en 2100 respecto al nivel preindustrial. Los efectos del calentamiento global son ya claros también para la población, el 82% de los españoles no está de acuerdo con que su gravedad solo vaya a ser visible en un futuro lejano si bien para ellos ahora tampoco es un tema preocupante. De hecho, hay un amplio acuerdo en que no son exageradas las afirmaciones que se hacen sobre el cambio climático.

La dependencia del uso de combustibles fósiles, y su volumen de consumo, suponen hoy un reto planetario. La amplia mayoría de los españoles (88%) afirma que cada vez que se utiliza carbón, petróleo o gas se contribuye al cambio climático, y dos terceras partes dice sentir una gran preocupación ante la dependencia, que existe en nuestro país, del petróleo y otros combustibles fósiles. Sin embargo, sólo el 45% de los españoles considera que al Gobierno está preocupado por este tema en igual medida que ellos. Medidas como la reciente ley de reforma energética que incluye la suspensión de subvenciones a las renovables influyen en parte en esta impresión.

El cambio climático se ha convertido hoy en una prioridad social y política. Hace un año los dos mayores contaminantes del planeta, China y Estados Unidos, se estrechaban las manos y se comprometían a reducir las emisiones de efecto invernadero. La Encíclica Laudato Sí del Papa Francisco ha supuesto un nuevo llamamiento a la conciencia ecológica. Y las Marchas Ciudadanas por el Clima (que han precedido a la Cumbre de París) reclaman el cierre de un acuerdo universal que ponga fin al calentamiento global. Por su parte, la opinión de la sociedad española (88%) parece indicar un rumbo: la emisión de gases sería menor reduciendo nuestro nivel de consumo y la energía solar, eólica o hidráulica debería ser la fuente de energía a la que dar prioridad para satisfacer futuras necesidades energéticas afirma el 70%.

Parece cada vez más claro: serán necesarios cambios en la manera en que los seres humanos habitamos el planeta si realmente queremos mejorar nuestra calidad de vida y las previsiones del clima global. Tres cuartas partes de la población española opinan que estamos a tiempo.

“Que el nuestro sea un tiempo que se recuerde por el despertar de una nueva reverencia ante la vida; por la firme resolución de alcanzar la sostenibilidad; por el aceleramiento en la lucha por la justicia y la paz y por la alegre celebración de la vida”  La Carta de la Tierra.