Los hábitats de Bruce Wayne y Clark Kent encuentran réplica en España, al menos si se representan las dos visiones más antagónicas que los españoles tienen sobre su país. Son minoritarias y con una presencia desigual, pero encuentran un lugar destacado en el paisaje nacional que no debería desatenderse.

En un extremo, la mirada de Gotham —metáfora de la ciudad oscura, corrupta, maldita y profundamente decadente— que poseen casi 2.6 millones de españoles* (7.5%), según el último sondeo de Metroscopia en este mes de marzo. Esta perspectiva la comparten quienes ven España como una sociedad cerrada, poco o nada democrática y con altas dosis de injusticia, machismo, racismo, división e intolerancia.

En el otro extremo, la mirada de Metropolis —ciudad de la luz, la verdad, la esperanza y la prosperidad—, encarnada por unos 900 mil ciudadanos (2.5%) y con una imagen de España total y absolutamente opuesta a la de Gotham: abierta, democrática, justa, tolerante y sin machismo, racismo ni división.

Por tanto, uno de cada diez españoles presenta una visión radical, ya sea en sentido positivo o negativo, del entorno en el que vive. Cierto es que el restante 90% se expresa en términos más moderados o heterogéneos, como quienes por ejemplo reconocen que España es un país dividido y machista, pero no ponen en duda lo acogedora, tolerante y democrática que, a su modo de ver, es la sociedad española. Aún así, no deja de ser destacado, por un lado, el peso que las perspectivas extremas tienen sobre el total (10%) y, por otro, el claro predomino de las negativas sobre las positivas entre ellas, ya que son el triple (7.5% frente a 2.5%).

El perfil de la Gotham y la Metropolis españolas

Suele decirse que los extremos se tocan y que, por muy opuestos que sean sus planteamientos, sus idiosincrasias son, en el fondo, mucho más similares de lo que a priori pareciera. Nada más lejos de la realidad. En términos sociodemográficos, la composición del grupo que sustenta las actitudes positivas más extremadas se parece bien poco a su contraparte. Y es que según la atmósfera sea más cercana a un ecosistema o al otro, la identidad cambia de forma sustancial.

En Gotham no solo son más jóvenes (46 años de media, frente a los 53 de Metropolis) sino que son mayoritariamente mujeres (63% frente al 34%) y se ubican ideológicamente en el espacio de la izquierda (punto 3.9 en la escala 0-10 —0, extrema izquierda; 10, extrema derecha— frente al punto 5.7 de los metropolitanos). El partido que reúne más votos es Unidos Podemos (27%), quedando el PSOE en segundo lugar (17%) mientras que PP (9%) y Ciudadanos (8%) tienen un peso claramente más reducido. El nivel de estudios es superior a la media española, tanto entre quienes poseen una formación superior (40%) como entre los de formación media (43%) pero, sin embargo, el nivel de ingresos mensuales con el que cuentan (1.090€) no solo es inferior a la media española (1.130€), sino 520€ inferior al de Metropolis (1.610€).

Este contraste de perfiles se traduce finalmente en unas opiniones bien distintas sobre el estado actual en el que se encuentra España:

  • ¿Cómo se valora la situación económica y política del país en la actualidad? En una escala 0-4 (0, muy mala; 4, muy buena), las valoraciones gothamnianas se sitúan en el 0.7 para la economía y el 0.4 para la política. Por el contrario, las metropolitanas están en el 2.0 y el 1.5, respectivamente (teniendo en cuenta que la media española es el 1.2 y 0.9).
  • ¿Es la corrupción un problema? Ligeramente más para Gotham (2.7) que para Metropolis (2.2) —en una escala 0-3 (0, ningún problema; 3, un gran problema)—.
  • ¿Le parece bien el nuevo sistema de partidos? En Metropolis se detecta un destacado anhelo por la época del bipartidismo PP-PSOE y de las mayorías absolutas: el 42% lo preferiría, frente a solo el 9% en Gotham, donde la preferencia por el multipartidismo es prácticamente unánime.
  • ¿Está bien distribuida la riqueza en España? Mucho más para metropolitanos (4.6) que para gothamnianos (2.2) en una escala 0-10 (0, muy mal distribuida; 10, muy bien distribuida).
  • ¿Aprueba la actuación del Gobierno de España? La alta presencia de votantes del PP en Metropolis (41%) provoca una correlación directa y expansiva con la aprobación al Gobierno, que es del 62% (frente a solo el 3% en Gotham).

Quizá estas dos imágenes tajantes sobre España no deberían ser interpretadas necesariamente como los anclajes del optimismo o del pesimismo. Más bien revelarían cómo el reconocimiento de los problemas sociales de España está significativamente relacionado con la distancia desde la que se observan. En este sentido, no es una novedad que, por ejemplo, los hombres tiendan a reconocer menos machismo en la sociedad española que las mujeres o que quienes disponen de menos ingresos tiendan a percibir una peor distribución de la riqueza. Cuanto más extrema y monolítica sea la mirada más intensamente se manifiesta la cercanía o lejanía respecto al pulso del país.

 

* El universo de los sondeos de Metroscopia es la población residente en España mayor de 18 años y con derecho a voto. El cálculo poblacional se realiza por tanto sobre la base del censo electoral (34.6 millones de personas según el INE —2016—) y no sobre la población total (46.8 millones).