El problema de la contaminación atmosférica, y de la emisión de gases de efecto invernadero, es uno de los temas prioritarios en las agendas políticas de la Conferencia que se celebra en París sobre el Cambio Climático. Además, el problema de la contaminación -y la necesidad de medidas para combatirla- es en este momento una realidad muy presente en las grandes ciudades de nuestro país, sirva de ejemplo las limitaciones de velocidad y de aparcamiento que están teniendo lugar en la ciudad de Madrid.

Pero, ¿cuál es la efectividad de cambiar determinados hábitos o comportamientos que, en principio, tienen por objetivo la reducción de la emisión de gases contaminantes y de efecto invernadero a la atmósfera? El Barómetro de Cultura Ecológica elaborado de Metroscopia señala, a tal efecto, cuál es la creencia de los españoles sobre si cambiar una serie de hábitos puede ayudar a reducir el calentamiento global, y por tanto a la reducción en la emisión de gases:

  • el 92% está de acuerdo en viajar menos en automóvil;
  • el 88% comparte  que bajar el nivel de consumo contribuiría mucho en la consecución del objetivo de reducción de gases;
  • el 85% apostaría por la compra de electrodomésticos de bajo consumo;
  • el 70% opina que el consumo de productos hortofrutícolas producidos a nivel local también es algo que puede aportar de manera importante al saneamiento atmosférico;
  • el 65% dice lo mismo pero respecto al consumo de frutas y verduras de temporada;
  • el 61% considera que viajar menos en avión puede favorecer en alto grado la reducción de las emisiones de gases;
  • solo el 36% considera que comer menos carne contribuye mucho a a reducir la emisión de gases.

En definitiva, una amplia mayoría reconoce el menor uso del automóvil, la reducción de los niveles de consumo característicos de nuestra sociedad occidental y la compra de electrodomésticos de bajo consumo como los que en mayor medida contribuyen a la reducción de emisiones.

Cuadro Habitos que reducen los gases v3

Como muestra este Barómetro de Cultura Ecológica aunque una amplia mayoría de españoles reconoce la actual importancia del problema, para el 82% los efectos del calentamiento global podrían llegar a ser graves en un futuro muy lejano, por lo que es algo de lo que no tendríamos que preocuparnos especialmente ahora.

Lo cierto es que los españoles son más bien pesimistas en cuanto a la capacidad personal que podamos tener para combatir estos problemas. El 58% dice que las cosas que se hacen en la vida cotidiana están tan arraigadas que sería muy difícil cambiarlas para ser más respetuosos con el medio ambiente mientras que el 42% que no ve esa dificultad. En una proporción algo menor, el 40% declara que el calentamiento global es un problema tan grande que lo que uno haga personalmente difícilmente puede contribuir a reducirlo mientras que el 59% no comparte esa afirmación.

La buena noticia es que el 86% no cree que todo lo que se habla hoy en día sobre el calentamiento global sea una moda que se pase en unos años, por lo que es muy probable que la situación termine afectando a nuestros hábitos de vida, por opción personal o por imposición ajena. Lo importante es saber si estamos a tiempo de que sea una auto obligación.