España se encamina de forma clara hacia un nuevo esquema cuatripartidista, pero lo está haciendo a dos velocidades. Por un lado, en las circunscripciones más pobladas y que, en conjunto reparten 106 escaños (Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Alicante), hoy por hoy, al iniciarse la campaña electoral, los apoyos electorales (y su correlativa traducción en escaños) se presentan divididos prácticamente por igual entre las cuatro formaciones principales: el PP se haría con 24-25 escaños, el PSOE  con 24, Ciudadanos entre 22 y 26 y Podemos con 23-24. Estas cinco circunscripciones están claramente penalizadas por el actual sistema electoral en cuanto a su peso en el Congreso: representan, en conjunto, el 37.7% del censo electoral pero tienen atribuido el 30.2% de los escaños. Es decir, cuentan con 26 diputados menos de los que en estricta proporcionalidad podrían corresponderles.

Por otro lado, en las circunscripciones menos pobladas (de las que para este  ejercicio estimativo hemos seleccionado a Zaragoza, Badajoz, Burgos, La Rioja y Teruel, que en conjunto suman 24 escaños), Ciudadanos  (con 6 escaños) y Podemos (con 1 o 2) tienen ya una presencia perceptible pero no han alcanzado todavía un grado de apoyo ciudadano comparable al que consiguen en la España más poblada. Que este pueda ser su tope máximo en las circunscripciones que reparten un menor número de escaños, o que represente más bien el inicio de una incipiente y gradual penetración en ellas (sobre todo, a la luz de los datos, en el caso de Ciudadanos) es algo que por el momento no puede dilucidarse con certeza: la campaña recién iniciada deberá despejarlo. En todo caso, la expansión del cuatripartidismo se hace sentir de forma desigual a lo largo del territorio nacional en función, fundamentalmente, del tamaño de las localidades. En las de menos de 10.000 habitantes, predominan de forma clara los apoyos a los dos partidos hasta ahora dominantes: en torno al 28% tanto para PP como para PSOE, frente al 22% para Podemos y el 13% para Ciudadanos. En los municipios de tamaño medio, los cuatro partidos presentan en estos momentos prácticamente el mismo nivel de  voto potencial. Por contra, en los de más de 100.000 habitantes, predomina de forma clara la intención de voto favorable a los dos partidos emergentes (especialmente a Ciudadanos). En conjunto, y como reflejó ya el último sondeo preelectoral de Metroscopia del pasado domingo, un estrecho triple empate en cabeza, con una cuarta formación a corta distancia.