Suban o bajen los impuestos, los ciudadanos siempre piensan que pagan demasiado, que no reciben tanto como dan. En estos momentos, según datos de Metroscopia, dos tercios de los españoles —y sin diferencias significativas entre los votantes de los distintos partidos— consideran que, en conjunto, lo que se paga en impuestos es excesivo. No hay ningún país en el que la ciudadanía se muestre satisfecha con lo que paga al erario público: por poco que objetivamente esto sea, siempre se percibe –y vive- como demasiado, como algo que “se quita” -y a cambio de “nada”-. Así, seis de cada diez españoles creen que lo que aportan al Estado es mucho más de lo que de este reciben en contrapartida. Porque los servicios públicos normalmente pasan desapercibidos -solo se hacen notar cuando su funcionamiento es peor de lo esperado- y se dan por supuesto, como algo que viene dado, que forma parte de la naturaleza de las cosas. De cualquier forma, esta percepción de estar aportando más de lo que se recibe parece permanecer inalterable a lo largo del tiempo. (Véase Gráfico 1).

Lo llamativo en todo caso es la estabilidad de ese “peso” de los impuestos sobre la conciencia colectiva, impermeable en el fondo a su entidad real, a lo que proporcionan y a las circunstancias de cada momento.

Metroscopia Cuadro impuestos

Metroscopia Pago en impuestos

Metroscopia Pago en impuestos I

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El País