Izquierda y derecha siguen siendo percibidas como categorías válidas para definir la identidad política por la mitad de la ciudadanía española (50%). El resto (44%) opina que estas dos etiquetas están superadas: esta idea es expresada ahora por un porcentaje ocho puntos superior al registrado hace apenas dos años (era el 36% en 2015).

Izquierda y derecha se consideran categorías políticas universales, nociones elementales sobre la política y sobre cómo funcionan las sociedades contemporáneas. Gracias a su imprecisión y elasticidad, ambas etiquetas han logrado además adaptarse a cada momento político incorporando, renovando o incluso desechando significados. Sin embargo, que la mitad de la ciudadanía entienda ya esta división como una cosa del pasado podría poner en entredicho la permanencia de su validez, sobre todo a raíz de la aparición de Podemos y Ciudadanos.

Desde su entrada en escena, estos dos partidos potenciaron el abandono de la histórica división izquierda/derecha para abordar los nuevos desafíos del siglo XXI. Para Podemos, este eje horizontal debía dejar paso al eje vertical casta-gente. Para Ciudadanos, el enfoque adecuado era de corte más funcional y tecnocrático, centrado en la profesionalidad, la utilidad y la eficacia de la política al margen de consideraciones ideológicas (similar al progresismo defendido por UPyD en su Manifiesto Fundacional).

La diferencia hasta 100 en la suma vertical de porcentajes corresponde a NS/NC

Tras la reconfiguración del sistema de partidos en España entre 2015 y 2016, el éxito de la superación de las categorías izquierda y derecha ha resultado ser desigual, si se fija la mirada en las actitudes de los electorados de las nuevas formaciones. Es en Ciudadanos y no en Podemos donde la puesta en duda de esta conceptualización ha calado de manera más extensa. En efecto, el 61% de quienes votaron a Ciudadanos cree que izquierda y derecha son categorías obsoletas (frente a un 38% que piensa lo contrario). En cambio, entre quienes votaron a Podemos, la mayoría (57%) considera que esta división continúa siendo válida para definir los posicionamientos ideológicos de los partidos y de las personas (y queda en el 39% quienes no lo piensan así).

Asimismo, es significativa la similitud entre las opiniones del electorado de Podemos y las del PSOE, partido este último que ha puesto especial empeño en reforzar la vigencia del eje izquierda-derecha con el objetivo de rivalizar con el PP: el 36% de los votantes socialistas cree que es una división superada frente al 56% que la sigue considerando relevante. El electorado del PP es el que se presenta más dividido en esta cuestión: 46% frente a 48%. Así, por detrás de Ciudadanos, el PP es el partido cuyos votantes muestran más desapego respecto de esta clásica dicotomía ideológica.

El específico caso del electorado de Ciudadanos resulta especialmente clarificador: los tres principales factores que subyacen al cuestionamiento del eje izquierda/derecha (la propia ideología declarada, la edad y el nivel de estudios) coinciden con el perfil de votante más representativo de Ciudadanos, lo que explica por qué es este el electorado que más cuestiona la validez actual de estos términos:

  • Cuando los ciudadanos se autositúan en una escala ideológica de once puntos, en la que el 0 representa la extrema izquierda y el 10 la extrema derecha, los votantes del partido naranja se posicionan, en promedio, en el 5.3 (los del PSOE lo hacen en el 4.0, los del PP en el 6.4 y los de Unidos Podemos en el 3.4). Esto supone que los votantes de Ciudadanos son los que más se alejan de los espacios ideológicos de izquierda y derecha, prefiriendo una posición de centro. Al mismo tiempo, los españoles que se ubican en el centro de la escala ideológica son los que en mayor medida rechazan la vigencia actual del eje izquierda-derecha.
  • La edad juega un papel similar: las personas de edad media (entre 35 y 54 años) son el principal grupo de votantes para Ciudadanos (suponen el 48% del total de sus votantes) y, al mismo tiempo, este es el segmento de edad que más peso registra entre el conjunto de españoles que piensan que la idea de izquierda y derecha está superada (43%, frente al 35% de los de más de 55 años y el 23% de quienes tienen entre 18 y 34 años).
  • Entre el conjunto de la ciudadanía, a mayor nivel de estudios mayor probabilidad de tener una actitud de rechazo sobre la validez del eje izquierda-derecha y, justamente, es el electorado naranja el que presenta el nivel medio de estudios más elevado.

Por tanto, el eje izquierda-derecha sigue siendo funcional desde un punto de vista sociológico, ya que cuando se lo utiliza en forma de escala 0-10 continua midiendo de forma robusta la distribución de la población en términos ideológicos. A su vez, pese a que el desgaste de esta dicotomía goza de una cierta transversalidad (proporciones destacadas de los votantes de los cuatro principales partidos lo ponen en cuestión), lo cierto es que no parece que vaya a perder un lugar central en el imaginario político de la ciudadanía: probablemente convivirá con otras conceptualizaciones alternativas que puedan ir surgiendo.

FICHA TÉCNICA – Los datos de este Clima Social de abril 2017 proceden de una secuencia de sondeos efectuados por Metroscopia : uno en Cataluña (1.200 entrevistas), entre el 10 y 16 de marzo, y dos en el conjunto de España, entre el 30 de marzo y el 3 de abril y entre el 4 y el 6 de abril (el primero, con 2.356 entrevistas a mayores de 18 años a través de llamadas a teléfonos móviles seleccionados de forma aleatoria a partir de un generador automático de números telefónicos, calibrándose posteriormente los datos a partir de una ponderación múltiple por sexo, edad, hábitat y Comunidad Autónoma, con lo que los datos obtenidos equivalen a los de una muestra efectiva de 1.566 entrevistas; y el segundo con 1.600 entrevistas mediante entrevistas a teléfonos fijos). El margen de error para datos globales es de +/- 2.9 puntos en el caso del sondeo de Cataluña, de +/-2.5 puntos en el primer sondeo referido al conjunto de España, y de +/- 2.5 puntos en el segundo. En los tres casos, la recogida de información y su tratamiento han sido llevados a cabo íntegramente por el personal especializado de Metroscopia.