La era del liderazgo económico estadounidense llega a su fin. En solo unos años, China, la mayor de las potencias denominadas emergentes, podría sustituir en las próximas décadas a Estados Unidos como primera economía mundial. Y así parece entenderlo también la ciudadanía: la proporción de españoles que piensan ya en China como la economía dominante supera en dos puntos a la de quienes creen que sigue siendo Estados Unidos (42% frente a 40%). Estos resultados pertenecen a un sondeo llevado a cabo recientemente por Metroscopia y confirman la creciente influencia de China en la economía mundial. La consultora Pew Research Center for the People & the Press llevó a cabo un estudio el año pasado que ya anticipaba la clara tendencia de ascenso del país asiático en el horizonte económico mundial: 15 de los 22 países consultados —entre ellos, Estados Unidos— reconocieron a China como la potencia económica número uno (el 47% entre la ciudadanía estadounidense). Esta pérdida de liderazgo económico de Estados Unidos comenzó a registrarse a partir del comienzo de la crisis financiera —antes de la quiebra de Lehman Brothers, según datos también del Instituto Pew Research, el 41% de los estadounidenses consideraban a su país primera potencia económica y tan solo un 30% mencionaba a China—.

A pesar de la pérdida de liderazgo como superpotencia económica, la opinión general sobre Estados Unidos sigue siendo muy favorable. En la última década, desde los ataques del 11 de septiembre, la imagen global de Estados Unidos ha seguido una trayectoria más o menos estable. Aunque durante el gobierno de George Bush, los miedos sobre el poder estadounidense y su intervención en los conflictos de Afganistán e Irak hicieron que la imagen del país sufriera cierto desgaste, este se superó en 2008, un año crucial por dos razones. En primer lugar, la elección de Barack Obama llevó a calificaciones significativamente superiores para Estados Unidos. En segundo, fue el año que marcó el comienzo de la crisis financiera mundial que también reforzó la imagen de Estados Unidos como uno de los países más preparados para gestionar la recuperación económica.

China, por su parte, aunque tiene una gran progresión en el terreno económico, necesita mejorar la imagen que proyecta en el exterior. Según el sondeo de Metroscopia, son mayoría los españoles que evalúan negativamente la imagen del país asiático que quienes lo hacen positivamente: 52% frente a 42%. Mientras que para Estados Unidos ocurre lo contrario, es mucho mayor la proporción de españoles que tienen una imagen favorable que la de quienes la evalúan de manera desfavorable (62% frente a 32%).

En el actual panorama español de crisis económica y laboral, no habrá que descuidar las oportunidades que brinda el gigante asiático. La crisis, la saturación de los mercados europeos y el desempleo están animando a muchos profesionales españoles a buscar nuevos horizontes, y China despierta cada día más interés.

Gráficos primera potencia

Gráficos China - Estados Unidos

El País