Metroscopia - La cuestión soberanista

¿Es realmente posible la independencia?
Dos de cada tres catalanes (63%) vuelven a pensar que la independencia es algo con muy pocas o nulas probabilidades de llegar a ser realidad. Solo entre los votantes de ERC predominan (76% frente a 32%) los que creen que será posible en un futuro más o menos cercano. Entre los votantes de CiU o de la CUP las opiniones se presentan divididas.

Derecho a decidir: ¿unilateral o compartido?
Por otro lado, la idea de que Cataluña —o cualquier otra Comunidad— tiene derecho a decidir unilateralmente si sigue o no formando parte de España sigue siendo expresada por una ajustada mayoría absoluta (55%, que sube hasta el 91% entre los votantes de CUP, al 86% entre los de ERC, al 75% entre los de CiU y al 69% entre los de ICV); el 40% (porcentaje que llega hasta el 90% entre los votantes de PP y Ciutadans y al 65% entre los del PSC) considera que este tipo de decisión requiere también la conformidad del resto de España.

¿Información suficiente?
En proporción de dos a uno (66% frente a 33%) predominan quienes consideran que la ciudadanía catalana no está suficientemente informada de todas las consecuencias que podría tener la independencia. Esta es la opinión casi unánime de los votantes de Ciutadans (98%), PP (96%) y PSC (80%) y predomina también de forma clara entre los de ICV (64%). Pero incluso entre los votantes de partidos nacionalistas la expresa casi la mitad.

¿A quien beneficiaría la independencia?
En conjunto, la ciudadanía catalana tiende a pensar que la independencia será beneficiosa para el Principado (lo cree el 44%, porcentaje que entre los votantes de ERC sube hasta el 91%), pero tiene mucho más claro que será perjudicial para el resto de España (lo dice el 70%).

¿Demasiado tarde para un arreglo negociado?
Las opiniones se dividen por mitades: un 49% piensa que ya es muy difícil, o incluso imposible, un acuerdo entre Cataluña y el resto de España que resulte satisfactorio para ambas partes; un 48% cree que todavía es posible. Resulta destacable que en el pasado mes de mayo la opinión pesimista predominaba ampliamente sobre la optimista (63% frente a 33%). El paso del tiempo puede haber enconado el tono del debate público pero, al mismo tiempo, ha acrecentado la percepción ciudadana de que el “choque de trenes” no es inevitable.

La solución federalista
Uno de cada dos catalanes lleva ya meses declarando que estaría de acuerdo con pasar de un estado de las Autonomías a un Estado federal si con ello se resolviese de forma definitiva el encaje de Cataluña en España. En el momento actual se muestran especialmente receptivos a esta idea los votantes de  ICV (78%), CUP (68%), PSC (62%) y CiU (51%). Las opiniones se dividen entre los votantes de ERC y de Ciutadans. Solamente entre los votantes del PP predominan quienes se oponen a esta posbilidad (66%).

Si hubiera un referéndum de independencia…
De celebrarse ahora un referéndum en el que las opciones fueran, sencillamente, la independencia de Cataluña o su permanencia en España, la opción independentista obtendría una victoria ajustada: 46% frente a 42%.

Ahora bien, si en el debate previo a la votación se estableciera de forma clara que la independencia conllevaría, automáticamente, la salida de Cataluña de la Unión Europea el resultado se daría la vuelta: el 48% dice que votaría a favor de seguir formando parte de España y un 40% seguiría optando por la secesión.

Si en vez de plantear el dilema en términos dicotómicos tajantes se plantea una opción intermedia (la “tercera vía”: una Cataluña integrada en España pero con nuevas y blindadas competencias en exclusiva), esta sería, en estos momentos la claramente preferida: optaría por ella el 40%, un 31% seguiría prefiriendo la independencia y un 17% se pronunciaría por el mantenimiento de la actual situación.
La “tercera vía” resulta la opción preferida de los votantes de PSC (65%) y de ICV (44%), pero recibiría también el apoyo del 39% de los votantes de Ciutadans y de CUP, del 36% de los de CiU, del 31% de los del PP e, incluso, del 18% de los de ERC.

Por otro lado, la opción por esta opción intermedia predominaría de forma clara entre quienes se sienten tan catalanes como españoles (que constituyen el grupo más numeroso: 45%) pues entre ellos la escogería el 55%; el 25% optaría por que las cosas siguieran como ahora y solo el 9% preferiría la independencia. Entre quienes expresan sentimientos identitarios excluyentes (es decir, los que dicen sentirse “sólo catalanes” o “sólo españoles” y que representan, respectivamente, el 23% y el 6% de la ciudadanía) predomina en cambio, de forma clara, el secesionismo (por el que optaría el 78% de los primeros) y el mantenimiento del statu quo (que es lo que preferiría el 57% de los segundos).

Desacertado Rajoy y desacertado también (aunque algo menos) Mas
La opinión prácticamente unánime de los catalanes (la expresa el 86%) es que hasta ahora el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, ha estado desacertado en relación con el planteamiento soberanista del gobierno catalán. Esta opinión es expresada incluso por el 51% de los votantes catalanes del PP.
La generalizada crítica a la actuación en esta cuestión de Rajoy no equivale a dar por bueno, sin más, el planteamiento soberanista de Artur Mas: de hecho el 55% de la ciudadanía catalana lo califica de desacertado. Esta opinión es expresada por el 94% de los votantes del PP, por el 92% de los de Ciutadans, por el 81% de los del PSC y por el 67% de los de ICV; pero también por un sustancial 32% de los propios votantes de CiU.

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Ilustración de Raquel Marín

El País