Asamblea-Madrid-2015

Ciudadanos apuesta por el PP. Los resultados electorales del 24M le situaron en una encrucijada: ser la fuerza de apoyo para los populares o convertirse en fuerza moderadora del centro-izquierda. Esta decisión, que puede determinar su futuro político, sin embargo no contaría con el aval mayoritario de sus votantes. En el caso de la Comunidad de Madrid, según un sondeo postelectoral de Metroscopia, el 61 % de quienes votaron a Ciudadanos en las últimas elecciones municipales se mostraba a favor de un cambio en el gobierno de la Comunidad, frente al 35 % partidario de que el PP continúe gobernando.

http://blogs.elpais.com/.a/6a00d8341bfb1653ef01b7c7a3ce99970b-pi

La Comunidad de Madrid es precisamente el lugar que mejor simboliza la disyuntiva entre cambio y continuidad. Ningún otro Parlamento Autonómico presenta una relación de fuerzas en la que la posición última de Ciudadanos es tan decisiva. Lo es por dos circunstancias: la suma de PSOE y Podemos es muy superior al PP (64 frente a 48 escaños) y, al mismo tiempo, el PP necesita el voto favorable de Ciudadanos para alcanzar la mayoría absoluta (65 escaños). Todo parece indicar que, pese a la opinión mayoritaria de los votantes de Ciudadanos, Cristina Cifuentes será Presidenta de la Comunidad de Madrid: los 17 diputados de la formación naranja (17, no puede fallar ninguno) votarán a favor de su investidura.

Una decisión que fija el perfil de Ciudadanos en el mapa político. Y no solo por lo que sucederá hoy en Madrid. En las 18 capitales de provincia donde Ciudadanos tenía capacidad para tomar una posición política determinante, ha permitido que gobierne el PP, respetando la lista más votada. Ese criterio también ha supuesto que en otros lugares, como Andalucía, gobierne el PSOE. Cabría preguntarse si su posición ha sido, en conjunto, equilibrada.

Lo que parece estar claro es que la decisión de Ciudadanos condicionará su futuro político. La historia política española muestra algunos ejemplos que, salvando todas las distancias, podrían servir para anticipar cuáles pueden ser las consecuencias de este tipo de posturas. La experiencia del CDS en la legislatura 1987-1991 advierte de los riesgos que conlleva para los partidos de centro en el medio plazo “ayudar” al PP en el corto plazo.

El País