Una de las enseñanzas que ha legado la tormenta perfecta que ha arreciado sobre el sistema financiero es que la desregulación masiva e irresponsable de los mercados ha tenido mucho que ver con esta situación. La última encuesta de Metroscopia nos muestra que así también lo cree una mayoría de ciudadanos (60%), que consideran que las cosas van mejor cuando el Estado tiene una cierta intervención sobre la economía.

Y esto nos recuerda el clásico debate que ha caracterizado el pensamiento económico liberal del siglo XX de hasta dónde debe llegar la participación del Estado. Como es conocido, los dos grandes protagonistas de la discusión en el período de entreguerras fueron J. M. Keynes y F. Hayek. En síntesis, mientras el primero abogaba por una cierta intervención (inversora, deficitaria y reguladora) del Estado para equilibrar el mercado, el segundo consideraba que la participación del Estado debía aspirar a la mínima expresión y dejar al mercado en la más absoluta libre concurrencia.

Tras la II Guerra Mundial, los treinta años gloriosos de la economía hasta 1973 y la emergencia del modelo socialdemócrata en países occidentales daban la victoria provisional a los partidarios de cierta intervención del Estado. Para entonces, otro liberal, Milton Friedman, y los Chicago Boys vincularon doctrinas económicas y tesis democratizadoras de manera que, en síntesis, a mayor libertad económica, mayor expansión del capitalismo, menor estatismo y más democracia. La entrada en quiebra del sistema soviético pareció dar la razón a las políticas desreguladoras que se habían puesto en marcha, primero en Estados Unidos e, inmediatamente, en el bloque occidental. Tras la caída del Muro hubo incluso quien sostuvo (famosas tesis de F. Fukuyama) que solo restaba esperar la expansión del sistema capitalista y que este, de por sí, conllevaría la democracia y el modelo de vida política y social occidental.

Tras los ataques a las Torres Gemelas, una nueva oleada desreguladora inundó los mercados, originando la especulación bursátil e inmobiliaria que desembocó en la actual crisis sistémica, la más grave desde el crack de 1929. Después de más de 80 años de discusión teórica y práctica sobre si se ha de intervenir o no en los mercados, hoy, hay una cosa clara, la regulación –no tanto la intervención en el sentido clásico- es necesaria. Keynes vuelve a llevar la delantera en la discusión.

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Antonio López Vega es historiador y consultor de Metroscopia en análisis histórico-políticos. Ha sido galardonado con el Premio de Investigación Julián Marías para jóvenes investigadores.

Ficha Técnica: encuesta de METROSCOPIA efectuada mediante entrevistas telefónicas a una muestra nacional de personas mayores de 18 años. 600 entrevistas. margen de error para datos globales: ± 4.1 puntos. La recogida de información y el tratamiento de la misma han sido llevados a cabo íntegramente en Metroscopia. FECHA DE REALIZACIÓN DEL TRABAJO DE CAMPO: 6 y 7 de marzo de 2013.

El País