Aunque levemente, el PSOE parece despertar algunos brotes esta primavera. El partido de la rosa recorta parte de la distancia que le separa del PP tras el anuncio de Zapatero de no volver a ser el candidato socialista en las próximas elecciones generales de 2012. La diferencia favorable a los populares es ahora de 12.6 puntos, 3.2 menos que hace un mes cuando el Presidente del Gobierno aún no se había pronunciado sobre su futuro.

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La renuncia de Zapatero ha tenido, sin duda, un efecto catártico y movilizador en el electorado del PSOE. Dos de cada tres votantes socialistas (63%, nueve puntos más que hace un mes) creen que en el tiempo que queda hasta la celebración de las próximas elecciones generales el PSOE aún puede recuperarse e incluso llegar a ganarlas y son ya, de hecho, una mayoría de votantes socialistas (62%) y, aunque en menor medida, también de populares (42%) quienes creen que las perspectivas electorales del PSOE han mejorado tras retirarse Zapatero de las listas en 2012. En la pasada oleada de este Barómetro, solo un 51% de votantes del PSOE y un 30% del PP opinaban que la no presencia del Presidente como candidato mejoraría en alguna medida las posibilidades de victoria de los socialistas. La recuperación de confianza de este electorado se plasma en un aumento de su fidelidad de voto de 14 puntos con respecto al mes de abril (58%).

No obstante, el “efecto renuncia” de Zapatero apenas ha tenido influencia entre el electorado popular. El PP mantiene prácticamente intactas, hoy por hoy, sus posibilidades de victoria, gracias, en gran medida, a la lealtad de sus votantes: el porcentaje de quienes votaron a este partido en 2008 y lo volverán a hacer en 2012 se sitúa ya en el 88%, seis puntos más, incluso, que en el pasado mes de abril. La confianza en la victoria de este electorado sigue prácticamente intacta y una amplia mayoría del mismo (71%) continúa manteniendo que el PSOE no podrá ya ganar las próximas elecciones generales haga lo que haga en este año que queda hasta su celebración.

El clima de opinión y las preferencias de los españoles siguen del lado del PP: un 75% cree que los populares ganarían unas elecciones generales que tuviesen lugar ahora, prácticamente el mismo porcentaje que hace un mes (78%); y siguen siendo algunos más quienes preferirían una victoria del PP antes que una del PSOE (42% frente a 39%; en abril estos porcentajes eran 42% y 36%, respectivamente).

La capacidad de movilizar a su electorado es determinante para los socialistas si quieren dar la batalla al PP. La cuestión estriba en saber si esta actual mayor efervescencia de los votantes socialistas es meramente coyuntural, es decir, si obedece a un entusiasmo puntual y pasajero fruto de la renuncia de Zapatero, o si, por el contrario, se trata del inicio de la recuperación y, por tanto, de algo más duradero y con visos de crecer. En este sentido, cabe destacar que sigue sin haber un consenso claro entre el electorado socialista en cuanto a qué harán los votantes de este partido que ahora afirman que no volverían a votarlo: un 46% cree que acabarán votando nuevamente al PSOE cuando una victoria del PP parezca una realidad inminente, frente a un 49% que opina que no lo harán (hace un mes los porcentajes estaban intercambiados).

Blog de Metroscopia (El País)