La sociedad española es poco dada a extremismos en política. En una escala ideológica de 0 a 10, en la que el 0 se identifica con una posición de extrema izquierda y el 10 con una de extrema derecha, los ciudadanos que se autoubican en los extremos no llegan al 10%: menos del 4% se posiciona entre el 0 y el 1 (extrema izquierda) y por debajo del 2% quienes lo hacen entre el 9 y el 10 (extrema derecha). Desde un punto de vista pragmático, a pocos partidos les debería interesar contentar a este electorado más extremo para hacerse con su voto por la sencilla razón de que numéricamente son muy pocos y, por tanto, insuficientes para modificar sustancialmente un resultado electoral. Pero sobre todo, no compensa si ese intento conlleva enfadar a los electores más ideológicamente centrados, es decir, a la amplia mayoría del electorado español: el 62% de los ciudadanos se posiciona entre el 4 y el 6 (la mitad de ellos, 36%, en el 5).

Autoubicación ideológica de los votantes del PP

En el caso del PP, su electorado es mayoritariamente de centro derecha: quienes le votaron en las elecciones generales de 2011 se posicionan, en promedio, en el 5.9 (es decir, una posición clara de centro derecha) y solo un 5% de esos votantes se ubica, en cambio, en el 9 o en el 10 de la escala ideológica. Desde aquellos comicios los populares han ido perdiendo apoyo electoral, según los datos del Barómetro del Clima Social que Metroscopia realiza para EL PAÍS. Y el voto que está perdiendo o que en estos momentos, al menos, no le guarda fidelidad, no es el situado más a la derecha sino el que ocupa posiciones más cercanas al centro sociológico y político.

Los votantes que ahora permanecen fieles al PP, es decir, quienes le votaron en 2011 y volverían a hacerlo ahora, se ubican, en promedio, en el 6.3. Y quienes votaron al PP en 2011 y dicen ahora que votarían a otro partido o que no votarían o que no lo tienen decidido (es decir, el sector del electorado que traería más cuenta tratar de contentar) se posicionan, en promedio, en el 5.5.

Por otro lado, algo que caracteriza al electorado español en su conjunto es que se define más moderado ideológicamente de como ve a sus partidos. Los votantes del PP sitúan a su partido más a la derecha de lo que ellos se posicionan (lo mismo pasa, por cierto, con los votantes de IU que sitúan a su partido más a la izquierda de como ellos se posicionan).

El País