La mayor parte de los españoles considera que la victoria de la canciller Ángela Merkel en las elecciones generales alemanas celebradas el pasado 22 de septiembre es perjudicial para el conjunto de la Unión Europea (38%) y, en mayor medida, para España (49%).

El sentir ciudadano no coincide con la idea de algunos analistas políticos que desde hace meses vienen afirmando que fuera ya de campaña electoral, y tras la celebración de los comicios —en los que pocos dudaban de la victoria de Merkel— el Gobierno alemán iba a flexibilizar las medidas económicas exigidas a aquellos países europeos con dificultades económicas debido a la crisis.

Entre ellos, claro está, España. La amplia mayoría de los españoles (60%) cree que Merkel no va a cambiar de actitud en lo que a la economía española se refiere y un 22% cree, incluso, que esta se va a hacer más exigente (el doble de quienes piensan que se hará más flexible: 10%).

En este sentido, ha aumentado el pesimismo con respecto a hace un año: en septiembre de 2012, coincidiendo con la visita a España de Angela Merkel para entrevistarse con Mariano Rajoy, un 23 % pensaba que el encuentro serviría para que el Gobierno alemán fuera más benévolo con nuestro país.

Solo entre los votantes del PP —quienes, por otro lado, tampoco esperan ningún cambio en las políticas del nuevo Gobierno alemán— prevalecen quienes creen que la amplia victoria electoral de la actual canciller es más beneficiosa que perjudicial para los intereses de la UE y de España.

El País