La cultura política de los españoles reafirma la base multipartidista ya asentada en el último periodo de nuestra historia democrática. El sondeo de Metroscopia posterior al 26J pone de relieve una mínima variación en las actitudes de los españoles frente al dilema pluralismo/gobernabilidad. Cerca de dos de cada tres (61% frente a 36%) siguen creyendo mejor la existencia de varios partidos de tamaño similar, porque aunque haga más difícil la formación de gobiernos, aumenta el pluralismo en el Parlamento. La cifra solo disminuye tres puntos porcentuales (de 64% a 61%) de la obtenida tres semanas antes de las elecciones.

A pesar de que los resultados electorales arrojan un ligero incremento del peso bipartidista en el sistema (pasan de 10 a las 12 circunscripciones con representación de solo dos partidos), en términos de cultura política, el multipartidismo no ha perdido ni mucho menos la batalla en las urnas.

1º.- El asentamiento del modelo bipartidista como esquema mental preferente está vinculado a su rango mayoritario entre los mayores de 65 años: el 55% de estos piensa, frente a 41%, que es mejor que haya dos grandes partidos para facilitar la formación de gobiernos. La brecha generacional en términos de cultura política se ahonda. 3

2º.- La brecha se abre también, entre el PP y el resto de partidos que configuran el sistema: casi tres de cada cuatro votantes del PP se muestran, tras el 26J, partidarios del bipartidismo en nítida oposición con lo que piensa la mayoría de los españoles.1

La comparación entre los datos de los sondeos, anterior y posterior a las elecciones del 26J, proporciona pistas significativas respecto a la evolución de las actitudes en los electorados de las cuatro principales formaciones políticas. El saldo (diferencia aritmética entre los que sitúan en el esquema multipartidista y los que se inclinan hacia el bipartidismo) es, partido a partido, esclarecedor: los electores del PP pasan de +40 a +53 en su afirmación bipartidista entre el 1 y el 29 de junio; entre los electores del PSOE, sigue ganando el multipartidismo, pero disminuye notablemente la diferencia (de +40 a +23); los electores de Ciudadanos y Unidos Podemos se reafirman en mayor medida en el multipartidismo: de +33 a +48 y de +81 a +87, respectivamente.

Continúa, pues, una doble divergencia que marca las dificultades de la vida política española: por un lado, en cuanto a cultura política entre el PP y la opinión mayoritaria de los españoles; por otro lado, entre los mayores de 65 años y el resto de los españoles, que se acentúa de forma clamorosa entre los menores de 54 años. Partido Popular y mayores, una simbiosis perfecta del bipartidismo.