Los españoles no quieren unas terceras elecciones: así lo manifestaba el 71% de los ciudadanos en el Clima Social de septiembre. Un porcentaje que, además, va en aumento según se acerca la fecha en la que expira el plazo para investir al próximo presidente del Gobierno: ahora, los partidarios de no repetir los comicios alcanzan el 77%. Aun sin ser deseadas, las elecciones son vistas como inevitables: el 65% de los españoles considera que los partidos políticos no van a ser capaces de ponerse de acuerdo antes del próximo 30 de octubre, fecha en la que, si el Congreso no ha elegido un Presidente, quedarán automáticamente convocadas. Si este fuera el desenlace final, ¿qué deberían hacer los cuatro principales candidatos: presentarse o no presentarse de nuevo? Dos de cada tres ciudadanos (67%) piensan que ninguno de los cuatro —Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera— debería volver a intentarlo y que los cuatro deberían dar un paso atrás y dejar que fueran otros quienes se postularan. Pero la respuesta a esta pregunta que engloba a los cuatro principales líderes políticos actuales permite matices cuando se realiza preguntando de manera individual por cada uno de ellos.

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En este caso, la amplia mayoría de los españoles (68%) —y también la amplia mayoría de los votantes de los cuatro principales partidos— considera que Rivera debería volver a ser el candidato de Ciudadanos. Es el único líder que cuenta con la anuencia del conjunto electoral. Coincide este hecho con el saldo positivo —el único de los cuatro— que merece su actuación política entre la ciudadanía: +3 puntos (el 51% la aprueba frente al 48% que la desaprueba). En todo caso, esta mejor evaluación del líder de Ciudadanos no se traduce —o no tiene por qué traducirse— en un posterior apoyo electoral, como se ha podido venir comprobando en los recientes últimos comicios celebrados en nuestro país.

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Rajoy es el que más rechazo genera para repetir como candidato entre el conjunto de la ciudadanía: el 76% cree que, en caso de nuevas elecciones, el PP debería presentar a otra persona. Solo entre sus votantes son más quienes darían una nueva oportunidad al actual Presidente en funciones (52%), pero, incluso en este caso, el apoyo que recibe de los suyos es inferior al que recibe el resto de candidatos entre sus respectivos electorados: el 55% de los votantes socialistas estaría a favor de que Sánchez repitiera, el 62% de los votantes de Podemos opina eso mismo en el caso de Iglesias y el 89% de los de Ciudadanos quiere otra vez a Rivera encabezando la lista. El saldo evaluativo que obtiene la actuación política de Rajoy entre los ciudadanos arroja un dato claramente negativo (-49 puntos) que se invierte cuando quienes lo evalúan son sus propios votantes (+49).

En el caso de Sánchez, el 62% de los españoles cree que no debería volver a ser candidato a Presidente. El líder socialista es el que, hoy por hoy, cuenta con un peor saldo evaluativo entre el conjunto de la ciudadanía (-54 puntos) y es, también, el que obtiene un saldo evaluativo más moderado entre sus propios votantes (+7).

Que Iglesias repitiera como candidato de Unidos Podemos no genera un especial rechazo entre los españoles: para el 41% debería continuar, frente al 46% que piensa que debería ceder ese puesto a otra persona. Entre los votantes de Unidos Podemos, estos porcentajes son 62% y 36%, respectivamente. No obstante, la actuación política de Iglesias sigue concitando más críticas que aplausos entre el conjunto de los ciudadanos (su saldo evaluativo sigue siendo negativo aunque inferior al de Sánchez y Rajoy: -39 puntos) y su imagen entre sus votantes continua en progresivo descenso desde el pasado mes de julio (de un +58 en el Clima Social de ese mes pasa ahora a un +33), algo que, por otro lado, también le ha ocurrido a Rajoy y, sobre todo, a Sánchez.

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En todo caso, más allá de la defensa que hacen los propios votantes de cada dirigente político para que repitan como candidatos —¿quizá es que no visualizan ningún otro recambio dentro de sus filas?—, lo que los datos indican es la percepción de los ciudadanos de una clara falta de liderazgo político. Del 96% de españoles que, en este momento, considera mala la actual situación política de nuestro país —un porcentaje nunca antes alcanzado en nuestra reciente historia democrática— la mayoría (52%) cree que se debe a cómo están actuando los actuales líderes políticos y no tanto (20%) a cómo está organizado el sistema político español. Pero cuidado, porque la percibida mala praxis de nuestros dirigentes está afectando cada vez más a la imagen del sistema en su conjunto y son cada vez más quienes piensan que la culpa es compartida entre los líderes y la organización del sistema: 27%, el doble que hace seis años.

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