Los españoles son claramente partidarios de que Reino Unido continúe formando parte de la Unión Europea (58% frente a 15%). Pero no a cualquier precio: solo si acepta las mismas condiciones y recibe el mismo trato que el resto de los miembros (63% frente a 20%). Nada de “cherry picking” ni de Europa a la carta.

De hecho, la ciudadanía española parece experimentar en este tema el mismo cansancio —y aún hastío— que la mayoría de sus conciudadanos europeos. Prueba de ello es que, en proporción de dos a uno (52% frente a 29%) predominan quienes concluyen que la actuación del Reino Unido en el seno de la Unión Europea ha constituido más, hasta ahora, un freno que una ventaja para la construcción de la Europa unida.

Unión Europea: el caso británico

El País