Lo urgente es reformar el sistema hipotecario español de manera que se logre dar una mayor y mejor protección al deudor, aunque con ello no se recojan todas las propuestas de la Iniciativa Legislativa Popular. Así se desprende del sondeo realizado por Metroscopia esta semana para el periódico EL PAÍS, en el que un 90% de los ciudadanos está de acuerdo con esta afirmación mientras que tan solo un 6% se muestra en desacuerdo.

En un país donde el 46% de los españoles tiene dificultades para salir adelante un mes tras otro y poder llegar a final de mes —según los datos del Eurobarómetro de otoño de 2012— y donde ese porcentaje se incrementa significativamente al 70% en el caso de la población extranjera —tal y como da a conocer un estudio realizado por la EAE Business School—, existe la urgente necesidad de dar con las soluciones legales que subsanen los errores y abusos de una legislación hipotecaria injusta y llena de falta de equidad entre las partes.

En los sondeos que viene publicando Metroscopia, la sociedad española muestra con claridad cuál es su posición ante el drama de los desahucios de vivienda habitual. El 91% manifiesta su claro malestar por cómo se están repartiendo los efectos de esta crisis al pensar que los mismos los están sufriendo todos menos los bancos y los más ricos. El 86%, que las normas que regulan las hipotecas protegen más los intereses de los bancos que concede el préstamo que los del cliente que los solicita. Y el 91%, que los bancos y las cajas han abusado de la buena fe y la falta de conocimientos jurídicos de la gente para firmar hipotecas con cláusulas abusivas.

Las acciones de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca cuentan con un amplio apoyo social. La conexión emocional que han logrado establecer con los ciudadanos se debe en gran medida al uso de medios pacíficos en la protesta, a la percepción ciudadana de que lo que se demanda es de justicia y al hecho de que los cambios legislativos que se reclaman benefician a toda la sociedad. Es en esta clave de medios pacíficos y de bien común desde donde la ciudadanía se posiciona mejor, y por eso un 66% piensa que somos un país pacífico y con fuertes valores que nos permiten lograr acuerdos ante los problemas.

Una solución justa y legal es lo que quieren mayoritariamente los ciudadanos ante la próxima reforma hipotecaria pendiente de aprobar. No parece que estén dispuestos a olvidar que eso es lo verdaderamente importante.

El País