25/07/2014

Metroscopia - Desarrollo sostenible

Los ocho Objetivos del Milenio (ODM) vencen su plazo de cumplimiento en 2015. Y desde enero de 2013, la Organización de Naciones Unidas (ONU) discute un nuevo conjunto de retos que les sustituirán y a los que ha denominado Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La propuesta  será presentada a debate en la Asamblea General de la ONU este mes de agosto para que, en septiembre de 2015, pueda ser aprobada por los gobernantes de los países miembros. La comunidad internacional se enfrenta a nuevas interrogantes. ¿Cómo definir hoy el desarrollo sostenible? ¿Qué prioridades, estrategias e indicadores establecer para que estos objetivos sean viables?

Y es que, los ODM –acordados en el 2000– no se han cumplido en su totalidad. Según la ONU, hasta el momento, los avances más destacados han sido la reducción de la pobreza, la paridad en la escolaridad primaria y la mejora de la salud materna. Sin embargo, existen grandes disparidades entre unos países y otros y aún hoy, 842 millones de personas sufren hambre crónica, 748 millones de personas utilizan fuentes de agua no apta para el consumo y más de 850 millones de residentes urbanos viven en tugurios (650 millones en 1990).

Entre el 14 y 18 de julio, el Grupo de Trabajo Abierto intergubernamental sobre los ODS ha celebrado su decimotercera reunión. Y los objetivos elaborados, unos 17, propondrán erradicar la extrema pobreza y el hambre, y reducir la desigualdad dentro y entre los países definitivamente para el 2030. Se abre así un debate sobre el desarrollo sostenible en la agenda post-2015 donde parte de la comunidad internacional recomienda no perder de vista aquellos obstáculos que considera que han impedido el cumplimiento íntegro de los ODM: las normas de comercio internacional y de inversión, que sitúan en desventaja a los países más pobres; la evasión y el fraude fiscal de los más ricos; o el desmedido uso de recursos naturales. Los tres pilares del desarrollo- ambiental, social y económico- se conciben como interdependientes y por tanto, pretenden ser abordados de manera conjunta.

Y la sociedad española, ¿conoce el desarrollo sostenible? Un 46% de la población dice poder explicar en líneas generales qué es la sostenibilidad, que es definida por un 31% como una buena gestión de la economía, y por otro 30% como el logro del equilibrio en los ámbitos económico, social y ambiental. Y, a pesar de que la cooperación internacional ha sufrido una reducción de fondos, el 81% de los españoles sigue considerándola “un deber moral y una ayuda para construir un mundo más justo y sostenible”. Y de hecho, crece paulatinamente el número de ciudadanos que desarrolla prácticas que muestran que, con voluntad, una nueva relación con la Tierra y entre las personas es posible. Ejemplo de ello es el asentamiento en nuestro país de iniciativas vinculadas a la permacultura que, basada en tres principios fundamentales- cuidar de la tierra, cuidar de las personas y poner límites a la población y el consumo-  se dedica al “diseño de asentamientos sostenibles con una filosofía y una manera de usar la tierra que combina microclimas, plantas anuales y perennes, animales, suelos, uso del agua y necesidades humanas, para crear comunidades productivas y cohesionadas”. Efectivamente, diseñar un planeta más sostenible será el reto de los próximos 15 años.

 

Mar Toharia Terán, geógrafa y analista de Metroscopia

Ilustración:Mar Toharia