En los datos del Clima Social de Metroscopia del mes de noviembre, el potencial votante del PP manifiesta un nivel de optimismo que le separa por completo del resto de electorados. El porcentaje de los que califican como mala la situación económica se sitúa ya en menos de un tercio, el 32%, frente al 49% en enero. Asimismo, menos de la mitad de este potencial electorado –el 44%- percibe como negativa la situación política.

Entre la derecha y la izquierda, el potencial votante de C´s se sitúa a caballo entre el hiperpesimismo del electorado de Podemos/PSOE y el ultraoptimismo del PP. Su evaluación de la situación política y económica es mucho más negativa que la del potencial votante del PP pero no tanto como las del votante potencial de Podemos y PSOE, el 77% considera que la situación política es negativa y el 71% piensa que la económica también lo es.

Por otro lado, desplazándonos hacia la izquierda del espectro político se observa que el potencial votante de PSOE y Podemos manifiesta valoraciones negativas homogéneas en el terreno político y económico. Así, ocho de cada diez votantes del PSOE y nueve de cada diez de Podemos están muy descontentos con la situación económica y política.

Estos datos muestran que la valoración de la situación económica y política general del país empeora a medida que nos desplazamos de derecha a izquierda en el espectro político, pasando de un mayor a un menor optimismo. Sin embargo, las diferencias entre el potencial electorado en la percepción de la situación económica son mayores que en la situación política, especialmente en términos de las expectativas futuras sobre la economía.

Si llevamos a cabo un análisis más detallado de las expectativas económicas entre el potencial electorado del país, el gap entre el pesimismo económico de los que afirman votar a PSOE/Podemos y el electorado potencial de C´s se acentúa.  Frente al 63% de los potenciales votantes de Podemos y el 59% de los del PSOE que consideran no superada la crisis y estiman que se tardará años en conseguirlo, sólo un tercio de los potenciales votantes del PP y C´s percibe como lejana la salida de la crisis. Más aún, restringiendo el marco temporal a la valoración de la situación económica para los próximos meses, solo el 25% y el 14% de los votantes del PSOE y Podemos aprecia una inminente mejora en la economía, frente a el 38% y el 50 % de los que afirman apoyar a C´s y PP.

Para el potencial votante español la Gran Recesión[1], que comenzó en el año 2008, no parece haber terminado con el crecimiento positivo previsto del PIB para el 2015 (el 3,3%), según las estimaciones del gobierno. Al menos no en la percepción del electorado potencial de izquierdas. Para PP y C´s, mejor situados económicamente, se atisba una salida más rápida de la crisis, si bien es cierto que C´s manifiesta un descontento político mucho mayor, más cercano al de PSOE y Podemos.

Si la percepción del reparto del crecimiento económico entre el electorado resulta clave para analizar la respuesta de los líderes políticos a las preferencias de sus votantes de cara a futuras alianzas, quedaría por ver si en el modelo multipartidista que se avecina (posibles pactos incluidos) prevalecerá el descontento político con lo “viejo” o la visión optimista del proceso económico -compartida por PP y C´s-.

 

[1] Término acuñado por Mortimer Zuckerman en el Wall Street Journal, 21/01/2010. El uso de esta expresión para el período post-crisis se ha extendido frente al denominado período de la Gran Moderación de los años previos a la crisis.