Los votantes españoles muestran patrones bien definidos tanto en su comportamiento como en las percepciones económicas en función de sus afinidades ideológicas. Los patrones aportan claves analíticas fundamentales para entender el posicionamiento socioeconómico del potencial votante español de cara a las próximas elecciones generales.

Un índice sintético elaborado por Metroscopia a partir de los datos obtenidos en nuestro Barómetro de Desigualdad proporciona información significativa sobre las pautas postcrisis de reducción de gastos del ciudadano español para cuatro partidas: ocio no vacacional, suministros y gastos generales del hogar, vacaciones y compras futuras planeadas. Según este indicador, el 51% de los votantes del PSOE y el 55% de los de Podemos han llevado a cabo fuertes reducciones en estos gastos. El potencial votante de C´s se ha visto menos afectado –con el 44% manifesta elevados sacrificios en su consumo-. El dato más alejado del promedio corresponde a los votantes del PP que se perciben como menos afectados por la crisis: tan solo un tercio de los mismos ha tenido que restringir las partidas de gasto del índice.

Pero esta pauta se repite en la percepción y expectativas sobre el comportamiento de la economía —aspecto, como es bien sabido, íntimamente ligado a las decisiones de consumo—. Los votantes potenciales se alinean de nuevo en cuestiones económicas según sus afinidades ideológicas. Así, los simpatizantes de Podemos y PSOE muestran similares comportamientos en el índice de Pesimismo Económico de Metroscopia: el 65 y el 61% respectivamente, afirman que la situación económica para ellos es mala. Los parámetros recogidos en nuestro índice muestran información sintética sobre dificultades para llegar a fin de mes, empeoramiento de la economía del hogar y grado de pesimismo en la percepción en torno a la coyuntura económica del país. C´s se localiza en un lugar intermedio entre el PSOE y el PP –el 55%- en el valor del índice. Una vez más, el votante del PP se desmarca del resto de partidos con una interpretación mucho más optimista de la realidad económica: tan solo el 37% manifiesta una opinión negativa sobre la economía.

En su discurso en la Conferencia del Partido Conservador del 9 de octubre de 1987, Margaret Thatcher acuñó su famosa frase: “Saben ustedes, la sociedad como tal no existe”. Los datos de los índices de opinión económica parecen contradecir a la ex Primera Ministra británica. En la percepción que tiene el ciudadano de su entorno económico y social cercano, aparecen las mismas pautas descritas anteriormente para los votantes individuales. El Índice de Privación Económica de Metroscopia muestra información sintetizada sobre los miembros del entorno socioeconómico de los ciudadanos españoles que han acudido recientemente a comedores sociales, reducido el uso de la calefacción por dificultades económicas o cambiado a sus hijos de colegio por problemas económicos.

Los españoles se sitúan en un entorno social que mimetiza el grado de dificultades económicas individuales: el 44% y el 40% de los votantes de Podemos y PSOE conocen a alguien que ha sufrido penuria económica. C´s ofrece otra vez un perfil intermedio con el 32% de sus potenciales votantes socialmente cercanos a la percepción de penuria. El votante del Partido Popular se desmarca de nuevo en la apreciación del contexto económico: tan solo el 21% de sus potenciales votantes (la mitad que en el PSOE o Podemos) conoce a alguien cercano que haya realizado fuertes sacrificios por la crisis. Las pautas de la situación económica de los ciudadanos españoles se repiten cuando levantan la cabeza para mirar a su alrededor, buena prueba de que, más allá de cada individuo, la sociedad española, como tal, existe.