La coalición de Podemos e IU da el sorpasso al PSOE entre la gente joven, pero no entre los mayores. Es la expresión de la brecha generacional que se anticipó antes del 20D y que parece mantenerse de cara al 26J.

Esta nueva y antigua palabra, sorpasso, se incorpora ahora con fuerza al vocabulario político y se intensifica en relación con la brecha generacional: en el caso de la izquierda cobra un sentido fundamental para explicar el actual mapa político. El adelantamiento de Podemos y confluencias al PSOE ya se había producido en términos generacionales antes del 20D y se confirmaría ahora con la coalición Podemos-IU*: el electorado de 18 a 34 años supondría el 18% para el PSOE, mientras que sería casi el doble para la alianza Podemos-IU (33%). Sin embargo, la situación es la inversa entre el electorado de 65 años o más: los socialistas casi triplicarían a la coalición (23% frente a 9%).

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La imagen, más que de dos izquierdas, sería de una de izquierda fracturada en dos: un PSOE muy débil entre los jóvenes y una coalición Podemos-IU con serias dificultades para avanzar entre los mayores de 65 años. El campo de batalla del sorpasso político está, pues, en el comportamiento electoral que se registre en los segmentos de edad intermedios: los comprendidos entre 35 y 64 años. Pero, por el momento, ambas formaciones empatan.

El declive —que no fin— del bipartidismo tiene entre sus causas principales la desafección de los jóvenes hacia los partidos tradicionales y su fuga hacia los partidos emergentes. En sentido contrario, si el bipartidismo aún no ha sucumbido del todo ha sido en buena medida por la tenaz resistencia de los mayores y su destacada adhesión electoral a las viejas opciones.

Esta idea de brecha generacional tiene una acepción en el diccionario especialmente adecuada para expresar el fenómeno: “resquicio por donde algo —en este caso el modelo político mismo— empieza a perder su seguridad”. El resquicio se ha ido ensanchando y, poco a poco, debilitando la previsibilidad del sistema. Y el fenómeno se acentúa aún más en el espacio de la izquierda.

 

* Los datos de la coalición Podemos-IU responden a un ejercicio de estimación de acuerdo al porcentaje de potenciales votantes de cada uno de los dos partidos que muestran por el momento predisposición a votar la candidatura.