No es una novedad que Podemos tiene dificultades para atraer el voto de las mujeres. Es algo que tampoco se ha solucionado a partir del pacto con Izquierda Unida ni con el auge de liderazgos femeninos como los de Ada Colau, Mónica Oltra, Carolina Bescansa, Teresa Rodríguez o Irene Montero: de cada 100 potenciales votantes de Unidos Podemos (UP), 54 son hombres y 46 mujeres, según los últimos datos de Metroscopia —cosa que no le ocurre al resto de partidos—. Pero lejos de entrar a valorar si pueden atribuirse a la coalición rasgos de mayor o menor feminidad, o de recurrir a la genérica idea de que ellas son ideológicamente más conservadoras que ellos (cosa que hoy, demoscópicamente, no se demuestra), sí se detecta que la devaluada imagen de Pablo Iglesias, junto a otros factores, es un aspecto significativo.

Podrían enumerarse tres elementos fundamentales que inciden en la probabilidad de votar a Unidos Podemos el próximo 26J. 1) La edad: cuanto más joven sea el electorado más probabilidad existe de que los votos se dirijan hacia la coalición, y cuantas más canas se peinen, mayor probabilidad de que PSOE y, sobre todo, PP llenen sus alforjas. 2) El rechazo al bipartidismo: a mayor respaldo de la nueva situación multipartidista mayor es la probabilidad de votar por UP. 3) Negar los brotes verdes: cuanto peor se perciba la situación económica actual de España más probable es que se acabe optando por la papeleta morada en las urnas.

Aun así, se detectan otros dos factores importantes que, sin embargo, mantienen una relación paradójica. En el conjunto de España son menos mujeres que hombres (23% frente a 27%) quienes aprueban la labor del líder de la formación morada pero, entre su electorado, la situación es la contraria, ellas lo respaldan algo más que ellos (79% frente a 76%). Así, parece difícil que la coalición consiga atraer a más mujeres para conseguir la paridad de género entre sus votantes porque, de alguna forma, Iglesias encanta a las suyas pero desencanta a las demás.

Para las mujeres de más de 50 años, que puedan sentir añoranza por el bipartidismo y no tengan una percepción tan negativa de la situación económica, queda claro que Unidos Podemos no será su alternativa. Pero para el resto de mujeres, a priori sin tantas reticencias hacia la marca y con alguna probabilidad de votarle, la imagen de Iglesias les supone más un lastre que un anzuelo.