Es necesario dedicar más recursos públicos a la protección de la naturaleza si se quiere mejorar la situación medioambiental de España, asegura la amplia mayoría de los españoles (94%). Y es que, los efectos que nuestro modo de vida tiene sobre el entorno, como son la contaminación o el calentamiento global, son una preocupación cada vez mayor para los ciudadanos y las agendas políticas. De hecho, el Foro Económico Mundial concibe que el cambio climático, junto a la crisis de los refugiados, es uno de los riesgos globales más importantes que enfrentaremos en los próximos diez años. Y es un riesgo que no se percibe como algo lejano. Más de la mitad de la población mundial, según una encuesta de Pew Research, considera que ya están siendo directamente afectados por el cambio climático, y otro 28% cree que lo será en los próximos años. En España, según el Barómetro de Cultura Ecológica de Metroscopia, el 82% de la población se muestra en desacuerdo con que los efectos del calentamiento global pueden ser graves en un futuro lejano pero no deberían preocuparnos ahora especialmente. Y los españoles, a pesar de ser optimistas y afirmar que aún se puede revertir esta situación, parecen tener claro que para ello será necesario por una parte, poner en marcha políticas eficaces y por otra, cambiar nuestro modo de vida y ritmo de consumo de los recursos naturales.

Así, los datos reflejan un claro consenso en el apoyo a medidas encaminadas a la mejora del medioambiente tales como: introducir controles estrictos y fuertes sanciones para aquellos sectores económicos que más dañen la naturaleza (95%); generalizar una agricultura ecológica que regenere los suelos y sea sostenible (88%), ya que más del 65% de la población califica la cantidad de superficie dedicada a ésta entre un 0 y un 4 (en una escala de 0 a 10, siendo 0 muy mal y 10 muy bien); o crear espacios verdes y huertos ecológicos en las ciudades (87%).

Por otra parte, los españoles están de acuerdo: el cambio en el clima de la tierra se produce fundamentalmente por la acción de los seres humanos. Así opina el 90% de la población. Y casi tres cuartas partes no respaldan la idea de que la naturaleza podrá recuperarse por sí misma del uso que hacen de ella los seres humanos, ni que los recursos naturales de la tierra no se agotarán en un futuro inmediato. Y es que, efectivamente, la humanidad está consumiendo el 120% de lo que produce el planeta, España necesita actualmente más de tres “Españas” para mantener su ritmo de vida, y tarda menos de un tercio del año en gastar todo su presupuesto ecológico anual. Quizá por eso, el 87% de los españoles no cree que la ciencia pueda resolver los problemas del medioambiente sin que tengamos que cambiar nuestro modo de vida.

Esta preocupación medioambiental ha aumentado considerablemente en los últimos cinco años en nuestro país, y parece también hacerlo en el mundo entero. El 84% de los españoles opina que debería darse prioridad a la protección del medioambiente incluso si esto provoca un menor crecimiento económico. Y en Estados Unidos, un 66% de la población se suma a la afirmación de que los seres humanos deben alterar significativamente su estilo de vida, y el 71% apoyaría que su país hiciera “todo lo que sea necesario para proteger el medioambiente”. Habitar el planeta de manera sostenible es hoy un desafío global.