La suma de escaños de PSOE y Podemos sería superior a la de PP y Ciudadanos si se cambiara una sola palabra en la Constitución. Solo sustituyendo la provincia por la comunidad autónoma como circunscripción electoral (artículo 68.2), los primeros sumarían 159 y los segundos 157. Mismos votos, distinto reparto de señorías y otra óptica del escenario de pactos posibles en este nuevo tiempo multipartidista. Con esta reforma constitucional PP, PSOE y PNV perderían representantes y Podemos, Ciudadanos e IU serían los principales beneficiados.

La elección de la provincia como circunscripción electoral en la Constitución se apoyó en el carácter histórico que esta unidad administrativa tiene en España desde el siglo XIX. Sin embargo, esta herencia mantiene el mismo peso en un modelo como  el de la España de las autonomías. En aras de mayor proporcionalidad entre votos y escaños así como de mantener el valor supremo del pluralismo, la hipótesis de sustitución de la provincia por la comunidad autónoma cobraría fuerza.

Hipótesis 1: Sustituir la provincia por la comunidad autónoma

En este escenario hipotético —luego de recalcular cuántos diputados se repartirían por comunidad autónoma según su peso poblacional—, las regiones con más habitantes recibirían un plus de escaños: Comunidad de Madrid (+12), Cataluña (+9), Comunidad Valenciana (+5) y Andalucía (+2). Por su parte, comunidades con una relación muy dispar entre su población y el número de provincias, podrían perder hasta el 40 % de los diputados que actualmente tienen, como es el caso de Castilla y León.

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La particular distribución territorial del voto de cada partido hace que estos aumentos y estas disminuciones de sillones en el Congreso les afecten de manera diferente. Al eliminarse el efecto provincia, los partidos con mayor arraigo en las zonas menos pobladas se verían penalizados. Es el caso de PP y PSOE: concentrarían sus pérdidas precisamente en esas regiones (principalmente Castilla y León y Castilla La-Mancha) y en el cómputo global tendrían 14 y 9 escaños menos respectivamente. Por su parte, aquellos partidos con mayor implantación en las grandes urbes serían los beneficiados del efecto comunidad: Podemos y Ciudadanos ganarían 9 y 8 escaños.

La coalición Unidad Popular que incluye a Izquierda Unida conseguiría una traducción de sus votos a escaños más proporcional, algo inusual en su historia electoral. Al tratarse de una formación con un despliegue menos territorializado del voto, la eliminación de la provincia como circunscripción le permitiría sumar cinco escaños más.

Respecto a los partidos nacionalistas, el PNV sería el principal perjudicado pues perdería dos de los seis escaños que ahora tiene. ERC y Coalición Canaria no se verían afectados, mientras que DiL y EH Bildu sumarían uno cada uno. NÓS Candidatura Galega entraría en el congreso con un diputado.

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Hipótesis 2: una única circunscripción nacional

Un segundo escenario podría ser el de una única circunscripción nacional que asignara exactamente el mismo valor a todos los votos independientemente de dónde se emitieran. En este caso se entiende que debiera obviarse cualquier barrera electoral para acceder al reparto de escaños, ya que el porcentaje de votos se contabilizaría directamente sobre el total.

Este sistema beneficiaría en mayor medida a Ciudadanos, Unidad Popular y, en menor medida, a Podemos. De hecho, la variación con respecto al primer escenario sería muy pequeña —a excepción de que UPyD lograría de nuevo representación con dos escaños—.

Distribución escaños circunscripción única

Sin embargo, la aplicación de este criterio sería menos probable, pues se desatendería un pilar fundamental del Estado español como es el pluralismo. Las particularidades de un Estado descentralizado en comunidades autónomas con gobiernos y parlamentos propios quedarían diluidas en las elecciones generales. Por tanto, se requeriría no solo un cambio del sistema electoral sino también y de forma previa de la concepción del propio Estado.

En cualquier caso se trata únicamente de repensar si el criterio de proporcionalidad utilizado hasta ahora debería mantenerse o si, por el contrario, sería conveniente modificarlo. Las diferencias de los escenarios aquí expuestos respecto al vigente no son pequeñas, por lo que tomar una decisión en un sentido u otro tendría sin duda efectos decisivos en el proceso político español.

 

* Trabajo de visualización de datos realizado por Francisco Camas