– El mayor beneficiado de esta fuga de votos es el PP. Casi 1,2 millones de votantes del PSOE habrían cruzado ya la distancia que separa Ferraz de Génova. Es la parte del electorado socialista más crítica con la gestión de José Luis Rodríguez Zapatero y más preocupada por la economía —el 40% de ellos califica de mala o muy mala su propia situación familiar, 8 puntos por encima de la medida nacional—. Casi la mitad tiene entre 35 y 54 años y 1 de cada 4 reside en Andalucía —bastante más que el peso demográfico (17%) de esta comunidad en España—.

– La segunda vía de votos se dirige hacia IU. El 7% de quienes votaron PSOE en 2008 manifiestan ahora su intención de votar al partido encabezado por Cayo Lara. Tradicionalmente cerca de un millón de simpatizantes de IU acababa votando al PSOE atraídos por las llamadas al voto útil para evitar una mayoría de los populares. Hoy, este electorado se siente libre de orientar su voto según sus simpatías debido, en parte, a que el PSOE ha perdido su capacidad de alzarse con el voto útil para frenar a la derecha. Esta parte del electorado socialista desea castigar al partido por el que votó en 2008 por su política económica de derechas del último año y medio.

– El partido liderado por Rosa Díez recibirá cerca de 300 mil nuevos votantes procedentes de las filas socialistas —un tercio de los cuales son menores de 35 años—, principalmente residentes en Madrid (28%) y Andalucía (25%).

– La abstención absorberá a un buen número de votantes socialistas. Ya son algo más de 300 mil quienes aseguran que ahora no piensan ir a votar.

– Un 2% de los votos que obtuvo el PSOE en 2008 se repartirá entre partidos de carácter nacionalista, como CiU, BNG, ERC, CC, PNV y Amaiur.

– Cerca del 1% recaerá en Equo.

El País