A primera vista, el actual panorama postelectoral no difiere, en esencia, de forma significativa, del surgido de las elecciones del pasado mes de diciembre. El nuevo mapa electoral presenta, ciertamente, algunos ajustes y matizaciones cuya potencial trascendencia no cabe infraestimar  pero que, en conjunto, no varían el trazado de conjunto de la escena política nacional. A la espera de los datos más detallados (que proporcionará el amplio sondeo postelectoral de Metroscopia de inminente publicación en el diario El País) las principales líneas de ajuste que cabe anticipar en la articulación del vigente sistema multipartidista son las siguientes, como puede comprobarse en los datos del cuadro adjunto:

  • El modelo multipartidista se estira —en vez de compactarse— articulándose en un esquema 1-2-1, con un partido dominante y otro relativamente más descolgado.
  • El espacio ideológico de centro derecha (PP+Ciudadanos) tiende a ampliarse en la misma moderada proporción en que el de izquierda (PSOE+Podemos) tiende a contraerse. El espacio de centro izquierda (PSOE+Ciudadanos) permanece estable en votos, pero decae en escaños.