Desde hace varios meses, la fidelidad de voto socialista ronda el 50%. Es decir, sólo una de cada dos personas que en 2008 dio su voto al PSOE manifiesta de forma clara su intención de volver a hacerlo si las elecciones generales tuviesen lugar ahora. En cambio, entre los votantes del PP esta fidelidad de voto lleva meses instalada en torno al 80%. Así las cosas, la posibilidad de una “remontada” depende fundamentalmente de lo que acaben haciendo los votantes socialistas que se muestran ahora desmovilizados.

Puede verse el muy distinto estado de ánimo de estos en comparación con el de los votantes socialistas, que se mantienen fieles a su partido. Por una parte, los ahora desmovilizados son, dentro del electorado socialista, los que parecen estar viendo más afectadas sus expectativas vitales como consecuencia de la crisis económica.

Por otro, se muestran especialmente severos y desencantados con el presidente del Gobierno: el 88% dice que no les inspira confianza y el 85% que no cree que tenga un plan de actuación definido. Y tres de cada cuatro (74%) desaprueban su gestión (entre los votantes “fieles” la desaprueba un 19%). Ahora bien, este profundo desapego no impide a uno de cada dos votantes socialistas desmovilizados (el 48%) pensar que la “remontada” es posible. Eso sí, siempre y cuando se den dos condiciones: la primera —y más difícil— que la situación económica experimente en estos meses próximos una mejoría tan clara que suponga una reducción sustancial del actual nivel de paro.

La segunda, el efecto motivador que, en el último momento, pueda tener sobre los ahora “desmovilizados” la conciencia de que la victoria del PP sea algo real e inminente y no simplemente una hipótesis de futuro. Así, el 40% de los votantes socialistas que ahora dicen no estar dispuestos a votar al PSOE reconoce que, en esa tesitura, serían muchos los que, contra todo lo que han venido manifestando, terminarían dándole su voto.

Cabe pues concluir que sin duda existe un voto socialista durmiente no definitivamente perdido o irrecuperable. Que en los meses venideros pueda ser activado por encima del 52% actual no resulta impensable. Lo que está por ver es que pueda alcanzar niveles suficientes para hacer peligrar una victoria del PP que, según los datos de este momento, sería ciertamente amplia.

José Juan Toharia y José Pablo Ferrándiz son presidente y director de Estudios de Metroscopia, respectivamente.

El País (edición impresa)