A falta de tan solo una semana para la celebración de las elecciones, el PP seguiría siendo el partido más votado en la ciudad de Madrid según la estimación de Metroscopia, pero por una diferencia sobre voto válido de tan solo 1.9 puntos sobre Ahora Madrid, su principal perseguidor: 29.7 % frente a 27.8 %. En la anterior encuesta en el municipio, publicada el pasado 2 de mayo, Día de la Comunidad de Madrid, la estimación de Metroscopia arrojaba una ventaja a favor de los populares de 10.3 puntos.

En otras palabras, en apenas dos semanas la candidatura liderada por Manuela Carmena ha logrado recortar la distancia que la separaba de la encabezada por Esperanza Aguirre en ocho puntos y medio en porcentaje de voto. En número de concejales la distancia se ha acortado de 5 (22 frente a 15) a tan solo 2 (19 frente a 17). Las causas que explican este resultado son, básicamente, el aumento de anteriores potenciales votantes del PP que ahora dicen no saber qué harán finalmente o que han pasado a optar por la abstención y la capacidad de Ahora Madrid de atraerse votos (en cuantía variable) de todos los demás electorados y, sobre todo, de personas que pensaban abstenerse o dudaban qué hacer.

La última semana de campaña electoral se antoja, así, decisiva. Frente a un resultado tan abierto e incierto —hace años que en Madrid no se daba una competencia electoral tan intensa— y ante la posibilidad de que sean pocos los votos que pudieran decidir quién será la próxima Alcaldesa de Madrid —Esperanza Aguirre o Manuela Carmena— será determinante la actitud que tomen los diferentes potenciales votantes. Los que ahora dicen inclinarse por Ciudadanos pueden mantenerse firmes en su decisión o verse afectados por el vértigo que, en el momento de emitir su voto, les pudiera producir una posible victoria de Carmena (no hay que olvidar que la mayoría de los potenciales votantes de la formación naranja son antiguos votantes populares). Con todo, cabe recordar que el 52% de quienes ahora dicen que darían su voto a Ciudadanos prefieren que se articule una mayoría absoluta de concejales que impida a Aguirre ser Alcaldesa.

Por otro lado, los potenciales votantes de Izquierda Unida, ante la perspectiva de no obtener representación en el Ayuntamiento madrileño —siempre según este sondeo— podrían optar por dar su voto a Carmena para propiciar así un cambio en el Consistorio de la ciudad tras 24 años de gobiernos del PP. Y lo mismo podrían pensar —y acabar haciendo— parte de los que ahora apoyan al PSOE: la posibilidad de que este quedara como tercera fuerza le restaría el carácter de partido útil frente a la derecha, postura que históricamente han defendido sus líderes.

En los últimos tiempos, las campañas electorales no han demostrado ser muy útiles para modificar sustancialmente las decisiones de voto previamente declaradas por los electores. Pero también es cierto que la incertidumbre del resultado no era la que ahora arroja la estimación de este sondeo. ¿Estamos, también, ante una nueva época para las campañas? En una semana lo sabremos.

El País