La coalición de Podemos e Izquierda Unida ya está encima de la mesa. Hace unas semanas la posibilidad de esta candidatura conjunta era solo una hipótesis, ahora la voluntad de ambos partidos de concurrir juntos a las próximas elecciones generales del 26 de junio es una realidad manifiesta. En el análisis publicado el pasado 21 de abril, el escenario más probable situaba a la coalición Podemos-IU unas décimas por encima del PSOE. Hoy por hoy, esta distancia se incrementaría dos puntos porcentuales (22.3% de Podemos-IU frente al 20.3% del PSOE).

Los datos del sondeo indican que no todos los potenciales votantes de ambas formaciones ven con buenos ojos la coalición ni muestran total disposición de votarla si finalmente se materializara. Por ello, no es prudente asumir que sus potenciales apoyos serían el resultado de una suma aritmética directa del voto estimado para cada uno de ellos. En este momento, cuando aún se desconoce la fórmula exacta que tendría la coalición, quienes votarían hoy a Podemos respaldarían esta unión en mayor medida (90%) que los de IU (60%) y, en el caso de que finalmente se formalizara la candidatura, la votarían con toda seguridad el 63% y el 53%, respectivamente. Estas mayores reticencias entre los probables votantes de IU se reflejan justamente en el nivel de rechazo a la alianza: el 15% de sus votantes y solo el 3% de los de Podemos afirman con rotundidad que nunca le otorgarían su voto.

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El esquema cuatripartidista emergido de las elecciones generales en diciembre ha mantenido hasta hoy una cierta estabilidad, pero también es cierto que ha experimentado algunas variaciones importantes. El caso de Podemos e IU es destacado:

  • Desde enero, la tendencia de Podemos ha sido decreciente (ha pasado del 22.5% de entonces al 18.1% de ahora), aunque en los últimos días parece repuntar (de abril a mayo su estimación de voto se ha incrementado en 2.2 puntos)
  • La tendencia de IU viene siendo alza (ha doblado su voto estimado de enero hasta ahora) y parece estabilizarse en torno al 6.6%.

Se ha hecho hincapié en que el resurgir de IU se puede explicar fundamentalmente porque está logrando atraer votantes fugados de Podemos que, en este momento, se cifra en un 12%. Pero también parece ir de la mano de una gran mejoría de la imagen de Alberto Garzón, cuyo liderazgo se presenta transversal en el electorado de la izquierda: entre sus propios votantes es prácticamente unánime la aprobación de su actuación política (88%), entre los votantes de Podemos es incluso superior a la de Iglesias (77% frente a 65%) y entre los del PSOE también es mayoritaria (54%).

De acuerdo con estos datos -por ahora y con todas las cautelas presentes- se podría repetir de nuevo el ejercicio de simulación de cuatro escenarios hipotéticos sobre el impacto electoral que tendría esta coalición. La participación electoral en este sondeo se estima alrededor del 70%, es decir, tres puntos por debajo de la que fue el pasado 20D.

  • Escenario crítico: En el peor de los casos, es decir, si solo votaran esta coalición quienes actualmente dicen que seguro lo harían, el resultado que cabría estimar sería el 14.9% de los votos válidos. La mitad de quienes tienen intención de votar a Unidad Popular (53%) y dos de cada tres a Podemos (63%) apoyarían la alianza si hubiera de nuevo elecciones.
  • Escenario prudente: Si a los que seguro dicen que votarían la coalición se incorporaran una parte importante (72%) de quienes hoy creen probable otorgarle su confianza, el voto estimado sería del 20.2%. En este caso, la hipótesis del 72% se apoya en el porcentaje de potenciales votantes de Podemos e IU que muestran intención de acudir a las urnas con toda seguridad. Otra estimación diferente de participación es susceptible de variar el resultado probable en votos.
  • Escenario equilibrado: Un sumatorio de los potenciales votantes de ambos partidos que responden sí cuando se les pregunta si votaría la coalición, ya sea con total seguridad o con alta probabilidad, se saldaría con el 22.3%. Con este superaría al PSOE (20.3%) por dos puntos porcentuales, ya que en estos momentos los socialistas se encuentran 1.7 puntos por debajo de su resultado (22%). Esta es quizá la simulación más equilibrada pues recoge todo el potencial voto declarado a esta coalición en el sondeo.
  • Escenario de efecto multiplicador: el hipotético resultado más alto que cabría estimar sería aquel que sumara a todos los que hoy por hoy tienen intención de votar a Podemos e IU –sin aquellos que en ningún caso votarían la coalición- y también a potenciales electores de otros partidos, como los del PSOE (un 3% afirma que seguro que la votaría y 13% que probablemente lo haría). Si la mitad de estos futuros votantes socialistas finalmente se decantaran también por la coalición Podemos+IU, el resultado máximo alcanzable se situaría en el 23.9%.

Existe un respaldo mayoritario a la coalición, aunque es más notable entre los electores de Pablo Iglesias que entre los de Alberto Garzón. Es una incógnita cuál será la reacción de la ciudadanía ante la materialización efectiva de este acuerdo -si es que se produce-, así que está por ver si estas actitudes mantendrán la tendencia en las próximas semanas y, sobre todo, durante la campaña electoral. Hasta entonces, lo que sí parece claro es que el estado de ánimo actual traducido en votos supondría una consolidación del modelo cuatripartidista con alteraciones en las posiciones de las principales formaciones políticas.

 

FICHA TÉCNICA: Sondeo efectuado mediante entrevistas telefónicas a una muestra nacional de personas mayores de 18 años. Se han completado 1.200 entrevistas, estratificadas por la intersección hábitat/Comunidad Autónoma y distribuidas de manera proporcional al total de cada región, con cuotas de sexo y edad aplicadas a la unidad última (persona entrevistada). Partiendo de los criterios del muestreo aleatorio simple, para un nivel de confianza del 95.5% (que es el habitualmente adoptado) y en la hipótesis más desfavorable de máxima indeterminación (p=q=50), el margen de error de los datos referidos al total de la muestra es de ± 2.9 puntos. La recogida de información y el tratamiento de la misma han sido llevados a cabo íntegramente en Metroscopia. Fecha de realización del trabajo de campo: entre los días 26 y 28 de abril de 2016.